El presidente argentino expuso en la Asamblea General de Naciones Unidas con fuertes cuestionamientos a la organización, a los gobiernos que sostienen altos niveles de gasto público y volvió a insistir en el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas.
El presidente Javier Milei brindó este miércoles un encendido discurso en la Asamblea General de la ONU, en el que lanzó duras críticas hacia el organismo internacional, al que calificó como un espacio de “burócratas internacionales que buscan imponer modos de vida a los ciudadanos del mundo”. Además, cuestionó la “orgía de gasto público” de varios países, elogió al exmandatario estadounidense Donald Trump y volvió a plantear el reclamo argentino por la soberanía de Malvinas.
Durante su intervención de unos 15 minutos, Milei ratificó las posiciones que ya había expresado en otros foros internacionales. “Las medidas de expansión fiscal, monetaria y el avance del poder estatal sobre los individuos se repiten en gran parte del mundo libre”, señaló.
En ese marco, justificó la decisión de que Argentina se retire de la Agenda 2030, al considerar que se trata de un “malgasto de recursos escasos con fines que no compartimos” y que solo “distrae la atención de los problemas reales del mundo”. Según el mandatario, la ONU atraviesa una “pérdida de prestigio” que resta eficacia a su rol global.
Elogios a Donald Trump y críticas a la política tradicional
El jefe de Estado reiteró que la política tradicional suele “sacrificar el futuro en el altar del presente” y advirtió que “el Estado no crea riqueza, la destruye”. En ese sentido, remarcó que la “orgía de gasto público” de algunos países es una amenaza para la estabilidad económica global.
Al hablar de sus coincidencias con Trump, sostuvo: “El presidente Trump entiende que es el momento de revertir una dinámica que llevaba a Estados Unidos a la catástrofe”. También elogió su política migratoria y consideró que “su férrea decisión de frenar la inmigración ilegal fue clara y exitosa”.

En otro tramo de su discurso, Milei volvió a ratificar el reclamo argentino por la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias y Sándwich del Sur. “A pesar de los 80 años de esta organización, situaciones coloniales como estas aún siguen sin resolverse”, afirmó, e instó al Reino Unido a “reanudar las negociaciones bilaterales”.
Asimismo, condenó la “violencia fundamentalista” en distintas partes del mundo y pidió cooperación jurídica internacional en memoria de las víctimas del terrorismo en los años 90. También exigió la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro.
El discurso de Milei se produjo en un momento clave para el Gobierno. El respaldo público de Donald Trump al programa económico y la negociación con el Tesoro de Estados Unidos por un paquete de USD 20.000 millones —a través de swap, compra de bonos y asistencia en los pagos de deuda— representaron un espaldarazo político y financiero.
En paralelo, el dólar retrocedió por debajo de los $1.400, mientras que el riesgo país perforó los 900 puntos después de haber alcanzado los 1.500 días atrás. A su vez, las acciones argentinas en Wall Street mostraron una fuerte recuperación, lo que el oficialismo leyó como una señal positiva tras el revés electoral en la provincia de Buenos Aires.