Con una amplia mayoría, el Senado dio media sanción a la reforma que restringe el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). La iniciativa establece un plazo de 90 días para que el Congreso los apruebe y podría convertirse en ley la próxima semana.
El Senado de la Nación aprobó un proyecto que introduce fuertes restricciones al uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) y lo giró a la Cámara de Diputados para su tratamiento final. La iniciativa, impulsada por la oposición, representa un duro revés para el oficialismo y podría convertirse en ley la próxima semana.
Con 56 votos a favor, 8 en contra y 2 abstenciones, la reforma avanza sobre la actual ley 26.122, vigente desde 2006, que establece que los DNU siguen teniendo fuerza de ley mientras no sean rechazados por ambas cámaras. La nueva norma, en cambio, cambia por completo la lógica y obliga al Congreso a pronunciarse en un plazo determinado.
Los puntos clave de la reforma a los DNU
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Plazo de 90 días: Tanto Diputados como Senadores deberán aprobar un DNU en un máximo de 90 días corridos. Si no se cumple ese plazo, el decreto quedará automáticamente derogado.
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Mayoría absoluta: Para que un DNU tenga validez, deberá obtener mayoría absoluta en ambas cámaras, elevando el nivel de exigencia para el Poder Ejecutivo.
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Un solo tema por decreto: Se prohíben los llamados “decretos ómnibus”, que mezclan múltiples áreas en un solo texto. Cada DNU deberá estar limitado a una temática específica.
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Rechazo en una sola cámara: A diferencia del esquema actual, bastará con que una de las cámaras vote en contra para que el DNU pierda efecto.
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Tratamiento en receso: El Congreso podrá reunirse durante el receso legislativo para analizar un decreto, incluso sin convocatoria a extraordinarias.
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Prohibición de reiteración: Si un DNU es rechazado, el Ejecutivo no podrá emitir otro sobre el mismo tema hasta el siguiente período legislativo.
Impacto político y presión al Gobierno
El avance de la reforma se da en un contexto de creciente tensión entre el Ejecutivo y el Legislativo. Para el Gobierno de Javier Milei, que depende en gran medida de los decretos para avanzar con sus políticas en un Congreso sin mayoría propia, esta iniciativa limita una de sus herramientas de gestión más utilizadas.
Además, el debate se produjo el mismo día en que el Senado también votó por amplia mayoría rechazar el veto presidencial a la Ley de Emergencia en Discapacidad, un hecho histórico que marcó la primera derrota parlamentaria directa al actual mandatario.
Si la Cámara de Diputados convalida esta reforma, el Gobierno perderá la posibilidad de sostener decretos de forma indefinida sin el aval legislativo, lo que implicaría un cambio estructural en la relación de fuerzas entre los poderes del Estado.