Tras la aprobación del proyecto PSJ Cobre Mendocino en el Senado provincial, el gobernador Alfredo Cornejo destacó que la iniciativa abre una nueva oportunidad económica para la provincia. Con un amplio respaldo legislativo y fuertes protestas en las calles, el mandatario aseguró que el Estado está preparado para garantizar controles estrictos y dar “plena tranquilidad” a la ciudadanía.
La aprobación del proyecto PSJ Cobre Mendocino, impulsado por la empresa San Jorge, marcó una jornada clave para la política provincial. Con 29 votos afirmativos, seis negativos y una abstención, el Senado otorgó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) que habilita el avance del emprendimiento minero. Tras la votación, el gobernador Alfredo Cornejo se refirió a la decisión legislativa y resaltó que se trata de un paso relevante para diversificar la matriz productiva de Mendoza.
Cornejo destacó que la iniciativa “no es motivo de celebración deportiva”, sino una medida tomada “con mucha humildad” y pensando en el desarrollo económico a mediano plazo. Según explicó, el proyecto minero no traerá resultados inmediatos, pero representa una oportunidad para generar riqueza futura y ampliar las actividades productivas de la provincia.
El mandatario también remarcó que el tratamiento legislativo logró un apoyo transversal, interpretándolo como un avance en la construcción de políticas de Estado. “No solo fue impulsado por el oficialismo, sino también acompañado por sectores de la oposición”, subrayó, calificando ese acuerdo como un elemento clave para consolidar la iniciativa.
Ante las fuertes manifestaciones sociales registradas en las calles de Ciudad y alrededores, Cornejo aseguró que el estado provincial tiene hoy una capacidad de control ambiental “mucho más sólida” que en años anteriores. Sostuvo que existe un aparato institucional fortalecido, con una Policía Ambiental más robusta y herramientas técnicas que permiten fiscalizar en detalle cada etapa del proyecto.
El gobernador hizo una distinción entre quienes rechazan la minería por convicción y quienes expresan dudas sobre los posibles impactos. A estos últimos les pidió tranquilidad y garantizó que Mendoza está preparada para supervisar la actividad “como nunca antes”.
Cornejo también se refirió a la situación nacional, marcada por la convocatoria a sesiones extraordinarias para debatir reformas clave como la laboral y la educativa. Desde Buenos Aires, donde participó de discusiones en el Congreso, insistió en que el país atraviesa un escenario económico complejo, lo que —dijo— refuerza la necesidad de impulsar nuevas fuentes de ingreso.
“Mendoza agregó una posibilidad de riqueza para las próximas generaciones”, sostuvo, confiado en que el proyecto minero podría aportar dinamismo económico una vez que comiencen las etapas de construcción y explotación.
La aprobación del PSJ Cobre Mendocino se da en medio de una intensa discusión pública, protestas en la vía pública y un profundo debate sobre el equilibrio entre crecimiento económico y cuidado ambiental. Con el visto bueno legislativo, el foco pasa ahora al rol de los organismos de control y al avance técnico del proyecto, que promete convertirse en uno de los temas más relevantes de la agenda provincial en los próximos meses.