Se trata de un hombre de 36 años que estaba borracho. Inició un pequeño fuego y amenazó con abrir las perillas del gas.
Un operativo de emergencia se desplegó este sábado por la mañana en La Favorita de Ciudad, donde un hombre de 36 años se encerró en su casa y amenazó con suicidarse.
El hecho ocurrió alrededor de las 11.30 en una vivienda de ese sector del oeste mendocino. Según fuentes policiales, el hombre, que estaba ebrio, golpeó y maltrató a su pareja, quien salió a la calle pidiendo auxilio.
En ese momento pasaba personal de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR) y advirtió la situación y asistió a la mujer. Al ver a los uniformados, el hombre provocó fuego en su casa y amenazaba con abrir las perillas de gas y hacer explotar todo.
Ante esa situación, se activó el protocolo de actuación para situaciones de crisis de alto riesgo del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS), pero cuando los especialistas llegaron, el hombre ya había sido detenido por sus colegas, quienes lo llevaron a la Comisaría 59ª de La Favorita, informó Diario El Sol.
Mientras tanto, Bomberos tuvieron que intervenir rápidamente para apagar el fuego que había provocado el hombre en la casa.
Un caso similar ocurrió en San Martín
Un caso de similares características ocurrió en noviembre del 2022. En aquella oportunidad, un hombre de 31 años agredió físicamente a su pareja y luego se encerró en su casa.
Ocurrió en la calle Mendoza y callejón París, de la localidad de El Central. Era de madrugada cuando una llamada al 911 daba aviso de la situación. Un hombre de 31 años agredió físicamente a su mujer de 41 años de edad, se atrincheró en su casa y amenazó con suicidarse.
Por lo detallado por otros medios y efectivos policiales, la mujer agredida logró escapar de la casa y fue trasladada a un centro médico, donde fue atendida, además de constatar las heridas que había sufrido. Una vez que se puso a salvo a la víctima, la policía continuó con el agresor.
El hombre de 31 años se atrincheró en su casa, y ante la posibilidad de que contara con un arma de fuego, se activó el protocolo de Crisis, por lo que las Unidades Especiales Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros, además del Grupo Especial de Seguridad, intervinieron.
Tras intentar dialogar con el agresor, y no recibir más que constantes negativas de su parte, ambos grupos ingresaron a la vivienda con una orden judicial y lograron reducir al hombre, poniéndolo a disposición de la justicia.