Ante el aumento de robos y amenazas, comerciantes del centro de Mendoza se organizaron a través de un grupo de WhatsApp para alertarse entre ellos. Denuncian falta de presencia policial y aseguran que los delitos afectan a su trabajo diario y al sustento de decenas de familias.
Los comerciantes del centro de Mendoza manifestaron su creciente preocupación por los hechos de inseguridad que afectan a la zona. Robos, amenazas e intimidaciones se han vuelto frecuentes, al punto de que un grupo de dueños de negocios decidió crear un grupo de WhatsApp para alertarse entre ellos y prevenir nuevas situaciones delictivas.
“Hace 15 días abrí esta sucursal y ya me robaron un basurín del baño. Algo que jamás nos había pasado. Hasta ese punto estamos”, relató uno de los comerciantes, reflejando la vulnerabilidad con la que conviven a diario.
Robos con impunidad y amenazas
Según los testimonios, los delincuentes actúan con impunidad y recurren a distintas maniobras para llevarse mercadería. Un comerciante contó que una pareja ingresó a su local: la mujer distraía al vendedor con consultas mientras el hombre escondía productos entre sus pertenencias. Fueron detenidos tras la denuncia, pero días después regresaron al mismo negocio y respondieron con amenazas.
“Me dijeron: ‘en un mes salgo y te prendo fuego el negocio’. Así de grave es la situación”, señaló.
Otros comerciantes narraron que no solo se llevan productos de los locales, sino también hasta la propina destinada a los empleados. “Se roban todo, lo que pueden. Si te das vuelta un segundo, te faltan cosas”, lamentaron.
Una organización comunitaria
Frente a la falta de respuestas inmediatas, los comerciantes se organizaron por su cuenta. Crearon un grupo de WhatsApp que conecta a propietarios desde calle España y Montevideo hasta Espejo. Allí alertan sobre personas sospechosas o hechos concretos, con el objetivo de cuidarse entre ellos.
“La verdad es que estamos sin presencia policial. Hemos tenido reuniones con el Ministerio de Seguridad, nos prometieron preventores, vinieron una semana y después desaparecieron. Por eso recurrimos a organizarnos”, explicó un referente del sector.
Los comerciantes aclararon que no buscan reemplazar el rol de la policía, sino cubrir el vacío que sienten en la zona. Criticaron además que la única presencia policial visible es la de tránsito, que suele multar vehículos en doble fila, pero no aparece cuando se los necesita ante un delito.
La preocupación crece y el temor de los comerciantes es que la situación se repita o se agrave. Mientras tanto, confían en la organización comunitaria como primera barrera de defensa ante la inseguridad.