Las enfermedades cardiovasculares también afectan especialmente a las mujeres, sobre todo durante la menopausia. Especialistas advierten sobre factores de riesgo propios del género y destacan la importancia de la prevención, los controles médicos y los hábitos saludables para cuidar el corazón.
En el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer, se realizará una campaña especial de concientización sobre la salud cardiovascular femenina. La iniciativa busca recordar que, además de los controles ginecológicos y mamarios habituales, las mujeres también deben prestar especial atención a la salud de su corazón.
La doctora Daniela Luconi, médica cardióloga, participará de estas actividades con el objetivo de difundir información y promover la prevención de enfermedades cardíacas en mujeres. Según explica la especialista, aunque hombres y mujeres comparten varios factores de riesgo cardiovascular, también existen condiciones propias del género femenino que deben tenerse en cuenta.
“Las mujeres somos un grupo especial. Tenemos los mismos factores de riesgo que los hombres, pero también existen factores específicos que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares”, señala Luconi.
Entre los factores de riesgo tradicionales se encuentran el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad, la diabetes y la hipertensión arterial. Sin embargo, en el caso de las mujeres se suman otros elementos relacionados con aspectos hormonales o condiciones más frecuentes en ellas, como el síndrome de ovario poliquístico, el uso de anticonceptivos hormonales, trastornos tiroideos o algunas patologías que pueden provocar hipertensión a edades tempranas.
Además, las mujeres atraviesan distintos ciclos biológicos que influyen en su salud cardiovascular. La etapa fértil, el embarazo y la menopausia presentan características particulares que pueden modificar el riesgo de enfermedad cardíaca.
La menopausia, en particular, representa un momento clave. Durante esta etapa se produce una disminución en los niveles de estrógenos, hormonas que ejercen un efecto protector sobre el sistema cardiovascular. Con su reducción, el riesgo de eventos cardíacos comienza a equipararse con el de los hombres.
A esto se suman otros cambios propios de esta etapa, como modificaciones hormonales, alteraciones en la distribución de la grasa corporal y variaciones en el funcionamiento de distintas hormonas que también pueden contribuir a aumentar el riesgo cardiovascular.
Otro aspecto importante es que los síntomas de un infarto pueden manifestarse de forma diferente en las mujeres. Si bien el dolor u opresión en el pecho sigue siendo el signo más frecuente, también pueden aparecer otros síntomas como dolor en la espalda alta, en los brazos, el cuello o la mandíbula, mareos, fatiga inusual, indigestión o dolor en la zona del estómago y dificultad para respirar.
Estas señales muchas veces se confunden con otras dolencias y eso puede retrasar la consulta médica. “La mujer tiende a interpretar los síntomas o restarles importancia. A veces piensa que es angustia, cansancio o alguna molestia digestiva, se automedica o busca una explicación diferente. Esto puede hacer que el diagnóstico y el tratamiento lleguen más tarde”, explica la cardióloga.
Por eso, los especialistas insisten en la importancia de la prevención y los controles periódicos. Así como las mujeres suelen acudir al ginecólogo, también es fundamental realizar controles cardiovasculares para detectar a tiempo posibles factores de riesgo.
¿Dónde estará la carpa Saludable en el Carrusel?
En ese sentido, el próximo 7 de marzo se realizará una actividad abierta a la comunidad con una “Carpa Saludable” ubicada en el carrusel, en la intersección de las calles Las Heras y Mitre. Allí, entre las 9 y las 13 horas, profesionales de la salud realizarán evaluaciones gratuitas para medir el riesgo cardiovascular de las personas.
Durante la jornada se aplicarán escalas de riesgo que permiten estimar la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares o diabetes en el futuro. Para ello se analizarán diferentes variables como los antecedentes personales, la presencia de factores de riesgo, el perímetro de cintura y otros indicadores de salud.
Además, un equipo interdisciplinario integrado por médicos, enfermeros, nutricionistas, profesores de educación física y estudiantes universitarios brindará asesoramiento para ayudar a las personas a modificar los factores de riesgo detectados.
“El objetivo es advertir a tiempo y acompañar a la gente para que pueda mejorar sus hábitos. Muchas veces, con pequeños cambios en el estilo de vida, es posible reducir significativamente el riesgo cardiovascular”, destaca Luconi.
La campaña cuenta con el acompañamiento del municipio, universidades locales, la Sociedad Argentina de Cardiología y la Fundación Cardiológica Argentina, instituciones que trabajan en conjunto para promover la educación sanitaria y la prevención.
Los especialistas remarcan que adoptar hábitos saludables es fundamental para cuidar el corazón: mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física de forma regular, evitar el consumo de tabaco y realizar controles médicos periódicos.
La prevención y la concientización siguen siendo las herramientas más efectivas para reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares y mejorar la calidad de vida de las mujeres.