Día Mundial del Sueño: cuánto tenés que dormir por día y qué pasa con las pantallas en la cama

Día Mundial del Sueño: cuánto tenés que dormir por día y qué pasa con las pantallas en la cama

Mendoza

Especialistas advierten que dormir menos de siete horas por noche puede afectar la memoria, el sistema inmunológico y el metabolismo. Además, explican por qué el uso de pantallas antes de acostarse se convirtió en uno de los principales enemigos del descanso.

En los últimos años, la ciencia comenzó a poner cada vez más atención en la importancia del descanso. Aquella vieja idea de que dormir pocas horas era señal de productividad quedó atrás: hoy los especialistas advierten que un sueño insuficiente puede afectar seriamente la salud.

En el marco del Día Mundial del Sueño, la neuróloga y especialista en trastornos del descanso Griselda Castellino explicó que dormir bien es fundamental para el bienestar general y que actualmente se recomienda descansar al menos siete horas por noche.

Cuántas horas hay que dormir

Durante mucho tiempo se consideró que seis horas de descanso eran suficientes para que el organismo cumpliera sus funciones. Sin embargo, los estudios más recientes modificaron esa recomendación.

“Hoy la Academia Americana de Medicina del Sueño recomienda por lo menos siete horas de descanso”, explicó Castellino, quien detalló que durante la noche se realizan procesos biológicos clave que no ocurren en otros momentos del día.

Entre ellos se destacan:

  • La consolidación de la atención y la memoria.

  • La mejora de la concentración.

  • El refuerzo del sistema inmunológico.

  • La secreción de diversas hormonas vinculadas al metabolismo.

Por este motivo, dormir menos de lo necesario puede generar diferentes consecuencias para la salud.

Las consecuencias del mal descanso

Según explicó la especialista, la falta de sueño puede predisponer a múltiples problemas físicos y cognitivos.

Entre las alteraciones más frecuentes se encuentran:

  • obesidad

  • diabetes

  • hipertensión arterial

  • problemas en el sistema inmunológico

  • dificultades en la memoria y la concentración

Esto ocurre porque durante la noche el organismo secreta hormonas importantes como la insulina, la hormona de crecimiento y la leptina, que regula la sensación de saciedad.

“Si no dormimos bien, estos procesos no se realizan correctamente y eso impacta en todo el organismo”, señaló Castellino.

Dormir siesta no compensa la falta de sueño

Uno de los mitos más comunes es que dormir durante el día puede reemplazar las horas de descanso nocturno. Sin embargo, los especialistas aseguran que no es así.

La razón es que la hormona que regula el sueño, la melatonina, se secreta principalmente durante la noche y es la encargada de regular el ritmo circadiano del cuerpo.

Por eso, dormir cuatro o cinco horas por la noche y luego completar con una siesta no equivale a haber descansado siete horas.

Trastornos del sueño más frecuentes

Actualmente se conocen más de cien trastornos relacionados con el sueño, aunque muchos de ellos tienen tratamiento.

Entre los más comunes se encuentran:

  • Insomnio: dificultad para iniciar el sueño o despertares frecuentes durante la noche.

  • Apneas del sueño: pausas en la respiración mientras se duerme.

  • Movimientos periódicos de las piernas: sacudidas involuntarias durante el descanso.

  • Sonambulismo: levantarse y caminar dormido.

  • Parálisis del sueño: cuando la persona se despierta pero no puede moverse durante algunos segundos.

En el caso de la parálisis del sueño, Castellino explicó que se produce cuando el cerebro se despierta antes que el cuerpo, generando una sensación momentánea de inmovilidad que suele causar ansiedad.

Las pantallas, uno de los grandes enemigos del descanso

Uno de los factores que más afectan la calidad del sueño en la actualidad es el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir.

“Las pantallas tienen un triple efecto en el cerebro”, advirtió la especialista.

Por un lado, la luz de los dispositivos reduce o retrasa la secreción de melatonina. Además, activa el sistema dopaminérgico del cerebro, que estimula la búsqueda de recompensas inmediatas, y también genera un estado de alerta asociado al aumento del cortisol, la hormona del estrés.

Como consecuencia, el sueño tarda más en llegar y suele ser más fragmentado.

Recomendaciones para mejorar el descanso

Los especialistas recomiendan adoptar hábitos saludables para mejorar la calidad del sueño, conocidos como “higiene del sueño”.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • mantener horarios regulares para dormir

  • evitar pantallas antes de acostarse

  • no consumir comidas pesadas en la cena

  • limitar sustancias estimulantes por la tarde o la noche

  • realizar actividad física, pero no cerca del horario de descanso

  • usar luces cálidas en el hogar durante la noche

  • reducir el ruido y la contaminación acústica

Por último, los especialistas sugieren prestar atención a una señal simple: cómo se siente el cuerpo al despertar.

“Una pregunta clave es si uno se levanta descansado, cómo está su estado de ánimo y su concentración durante las primeras horas del día. Si eso no ocurre, puede ser una señal de que el descanso no está siendo suficiente”, concluyó Castellino.

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