Tras varios días sin dar señales de vida después del huracán Otis, la artista habló con la prensa, y dijo encontrarse fuera de peligro.
Las inclemencias del tiempo no distinguen entre ignotos y famosos, y esta vez la famosa que dio que hablar después del paso del huracán Otis por Acapulco fue nada más y nada menos que Verónica Castro. Y es que vale recordar que la actriz tiene una mansión en la zona más afectada por el fenómeno, por lo que varios de sus seguidores expresaron preocupación por su estado.
El huracán impactó en la ciudad mexicana el 25 de octubre y, desde ese entonces, no se conocieron más noticias sobre Verónica Castro. Su inactividad en redes sociales desde el 20 de octubre y el silencio por parte de su círculo más íntimo aumentó la preocupación de sus fanáticos. Si bien el 28 de octubre circuló una fotografía de la cantante en un aeropuerto, la veracidad de la imagen rápidamente se desestimó.
En medio de la incertidumbre, una periodista mexicana se contactó por WhatsApp con Verónica Castro y pudo confirmar que no se encuentra en peligro. María Luisa Valdés, más conocida como Maguicha, compartió en sus redes la captura de pantalla con el testimonio de la madre de Cristian Castro, en el que asegura que se encuentra bien.
“No, Maguicha. Estaba afuera”, respondió Verónica Castro, dejando en claro que no se encontraba en Acapulco al momento de la catástrofe que dejó, por el momento, 46 muertos. “Gracias a Dios”, concluyó.
Una carrera prolífica
Al cumplir 71 años, es relevante revisitar las historias que la llevaron a la fama a nivel internacional. En una época en la que las telenovelas mexicanas tenían un alcance global, Verónica Castro protagonizó su primera telenovela, No Creo en los Hombres, en 1969, basada en una radionovela de Caridad Bravo Adams. Aunque no era la protagonista, esta experiencia marcó el comienzo de su carrera en San Ángel. En los años 80, Verónica Castro obtuvo renombre internacional con telenovelas como Verónica: El Rostro del Amor en Argentina. Sin embargo, en México, proyectos como Rosa Salvaje (1987) también dejaron una huella indeleble.
En las décadas de los 90 y los 2000, la participación de Verónica Castro en telenovelas disminuyó, pero aún contribuyó a producciones como Mi Pequeña Soledad (1990), Valentina (1993), Pueblo Chico, Infierno Grande (1997), Código Postal (2006) y Los Exitosos Pérez (2009). Su legado como una de las estrellas más influyentes en el mundo de las telenovelas sigue vivo.
En redes sociales, fans y amantes del género rosa no han dudado en hacer tendencia su nombre, por lo que le han comenzado a externar sus felicitaciones y han revivido sus mejores momentos frente a los reflectores dentro y fuera de Televisa.