Después de varios días de interrupciones por las nevadas y las condiciones climáticas adversas en la cordillera, se retomó la circulación de vehículos particulares, colectivos y camiones. La reapertura generó largas filas en Uspallata y esperas de hasta 10 horas para completar el cruce hacia Chile.
Tras varios días de cierre por las condiciones meteorológicas en alta montaña, el Paso Internacional Cristo Redentor volvió a habilitarse este viernes para todo tipo de vehículos. La medida permitió recuperar la circulación por el principal corredor terrestre entre Mendoza y Chile, aunque el regreso del tránsito estuvo acompañado por importantes demoras y una gran concentración de viajeros.
El temporal había obligado a suspender el paso de vehículos particulares desde el domingo 18 de octubre, en coincidencia con el Día de la Madre. Las intensas nevadas, las lluvias y derumbes registrados en distintos sectores de la cordillera impidieron mantener la circulación con normalidad prolongando la espera de cientos de personas que necesitaban cruzar la frontera.
Durante los días de cierre, el tránsito se mantuvo restringido y se priorizó la circulación del transporte de cargas. Finalmente, con la mejora de las condiciones y las evaluaciones de seguridad correspondientes, las autoridades habilitaron nuevamente el corredor para autos, colectivos y camiones.
La reapertura del Paso Cristo Redentor generó una importante acumulación de vehículos, especialmente en la zona de Uspallata, donde numerosos conductores aguardaron la autorización para continuar el recorrido hacia la frontera.
En las inmediaciones de la estación de servicio YPF de Uspallata se había dispuesto una barrera para regular el avance de los vehículos. Desde temprano, los conductores permanecieron a la espera de novedades sobre la habilitación y el desarrollo de la circulación.
A las complicaciones derivadas de la cantidad de vehículos se sumaron incidentes viales que dificultaron aún más el tránsito. De esta manera, aunque la reapertura permitió recuperar la conexión terrestre entre ambos países, la normalización de la circulación demandó tiempo.
Refuerzos en los colectivos por la demanda acumulada
En la Terminal de Ómnibus de Mendoza, las empresas debieron reforzar sus servicios para responder a la demanda de pasajeros que habían quedado varados o necesitaban regresar a Chile.
Desde el sector explicaron que fue necesario incorporar unidades adicionales durante la mañana y prever nuevos refuerzos para la noche. Además, señalaron que los servicios salían completos tanto desde Mendoza hacia Chile como en el sentido contrario.
La acumulación de pasajeros obligó a organizar nuevas ventas de pasajes, aunque con la advertencia de que las reservas podían quedar sujetas a cambios según la información oficial sobre el estado del paso.

Se registraron hasta 10 horas de demora
Viajeros que debieron modificar sus planes
Entre las personas afectadas hubo numerosos pasajeros que habían llegado a Mendoza para celebrar el Día de la Madre con sus familiares y tenían previsto regresar a Chile el domingo. El cierre los obligó a prolongar su estadía y reorganizar sus compromisos laborales y personales.
“Venimos por el Día de la Madre y nos tuvimos que quedar más tiempo”, contó una de las personas entrevistadas por el noticiero.
Otros viajeros explicaron que recibieron avisos sobre la interrupción del tránsito a través de mensajes de WhatsApp y debieron reprogramar sus recorridos hasta que se confirmara la reapertura. Para quienes viven y trabajan en Chile, la espera representó una dificultad adicional, mientras que algunos pudieron acomodar sus agendas gracias a la flexibilidad laboral.
La situación en alta montaña
Las condiciones meteorológicas no fueron el único inconveniente durante los días de cierre. También se registraron desprendimientos en distintos sectores de la cordillera, una situación que complicó las tareas para garantizar la seguridad del corredor.
Por eso, la reapertura no solo dependía de la mejora del tiempo, sino también de las evaluaciones sobre el estado de la ruta y las condiciones necesarias para permitir el paso de los vehículos.
Con la habilitación para todo tipo de tránsito, el Paso Cristo Redentor recuperó su funcionamiento para el transporte de cargas, los vehículos particulares y los colectivos. Sin embargo, las demoras registradas durante la jornada dejaron en evidencia el impacto que puede tener una interrupción prolongada en uno de los principales corredores de conexión entre Argentina y Chile.
