El presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó que las naftas bajarán en promedio un 2% en todo el país, de manera gradual, por la caída del precio internacional del petróleo. Sin embargo, el alivio llega tras un año marcado por fuertes subas por encima de la inflación.
El precio de los combustibles vuelve a estar en el centro de la escena, esta vez con una noticia poco habitual: una baja en el valor de la nafta. El presidente de YPF, Horacio Marín, anunció que durante esta semana se aplicará una reducción promedio del 2% en las estaciones de servicio de la petrolera estatal en todo el país. Según explicó el directivo, la disminución se dará de forma paulatina, con ajustes escalonados día a día, y responde principalmente a la caída en los precios internacionales del petróleo, junto con el monitoreo de otras variables como el tipo de cambio, los costos logísticos y la dinámica de oferta y demanda.
En el caso de Mendoza, la rebaja ya comenzó a reflejarse en los surtidores, aunque por ahora el descenso ronda el 1,18%, a la espera de que se complete el porcentaje anunciado a nivel nacional. Desde YPF aclararon que el impacto final puede variar según la región y el tipo de estación.
Este esquema, basado en inteligencia artificial, permite modificar los precios en tiempo real según múltiples factores, lo que explica por qué no todas las estaciones muestran el mismo valor ni los mismos porcentajes de ajuste. Más allá del anuncio, el recorte genera lecturas encontradas entre los consumidores. Es que, aun con esta baja, el litro de nafta súper acumula más de un 41% de aumento en lo que va del año, e incluso supera el 44% en algunas regiones, mientras que la inflación se ubica varios puntos por debajo.
Durante noviembre, de hecho, los combustibles fueron uno de los rubros que más empujaron el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que explica el escepticismo de muchos automovilistas frente a una reducción que, en la práctica, resulta difícil de percibir al momento de cargar.
Marín sostuvo que la política de precios de la compañía busca acompañar la evolución del barril de crudo, aunque reconoció que también influyen otros componentes como el dólar y los costos internos. “Cuando el petróleo baja, nosotros bajamos los precios”, afirmó, al tiempo que adelantó cambios en el esquema de estaciones de servicio para 2026, con formatos premium y low cost.
En la calle, la percepción es clara: para muchos usuarios, una baja del 2% resulta insuficiente frente al fuerte incremento acumulado. “No se nota”, coinciden varios conductores, que remarcan que el gasto mensual en combustible sigue siendo uno de los más pesados para el bolsillo.