Tras tres meses consecutivos de subas, el consumo masivo en Argentina registró una baja del 0,8% en junio, impulsada por una fuerte caída en supermercados y mayoristas. A pesar de la desaceleración de la inflación, la recuperación del poder adquisitivo sigue sin consolidarse.
Después de tres meses consecutivos con datos positivos, el consumo masivo en Argentina volvió a retroceder en junio, según un relevamiento de la consultora Centia, que analiza mensualmente los hábitos de compra de los argentinos en distintos puntos del país.
El informe, que se basa en encuestas a 8000 consumidores y a diversos puntos de venta, muestra una caída intermensual del 0,8% en el consumo general. La baja más significativa se dio en supermercados y mayoristas, donde las ventas se desplomaron un 6,4% respecto al mes anterior.
Este retroceso se da en un contexto de desaceleración de la inflación, que según los últimos datos, marcó un 39,4% interanual, y un primer trimestre con una suba de precios del 15,1%. A pesar de esta tendencia a la baja, el poder adquisitivo sigue siendo limitado, lo que impide una recuperación sostenida en el nivel de consumo.
“La gente se las ingenia como puede. Cambiaron las formas de comprar, se priorizan los productos esenciales y se busca ahorrar donde se pueda”, explicaron desde la consultora. El comportamiento del consumidor ha mutado: se compara más, se espera el momento de descuentos, se utilizan promociones con tarjetas y billeteras virtuales, y crece la elección de canales digitales.
De hecho, las ventas online tuvieron un crecimiento interanual del 14,1% en junio, por encima del 11% registrado en mayo. Esto muestra una clara tendencia hacia el e-commerce, impulsada por precios más competitivos, mayor variedad de productos y facilidad para acceder a promociones específicas.
Otro sector que mostró números positivos fue el de farmacias, con un incremento del 5,6% en las ventas, lo que también refleja una mayor demanda en productos esenciales como medicamentos.
Argentina fuera del top 3 de los países con mayor inflación en el mundo
En cuanto a las perspectivas inflacionarias, Argentina salió del podio de los países con más inflación del mundo y actualmente se ubica en el sexto lugar del ranking, detrás de Venezuela, Sudán, Zimbabue, Palestina y Burundi. Según el Fondo Monetario Internacional, la proyección es que la inflación cierre el año en torno al 35,9%, lo que podría ubicar al país en el octavo puesto global para fines de 2025.
A pesar de estos datos que podrían leerse como positivos, la recuperación del consumo sigue siendo desigual. Los hogares cuyos ingresos dependen de jubilaciones, empleo estatal o paritarias por debajo de la inflación son los que más dificultades tienen para reactivar su capacidad de compra.
Mientras tanto, la calle refleja una nueva lógica de consumo: se gasta con más cautela, se prioriza lo esencial y se posterga lo que no es urgente. En muchos casos, ahorrar sigue siendo una tarea imposible. La conducta es clara: el consumo se redefine, pero la incertidumbre persiste.