Son pequeños y hasta parecen imperceptibles o imposibles de dejar pasar por el valor que supone una supuesta “buena oportunidad”. Sin embargo, si no se cuidan pueden terminar absorviendo tu billetera. Tips para no dejar pasar.
Silenciosos y definitivamente seductores, los gastos vampiros hacen de las suyas a la hora de ver el resumen de cuenta, y en la nada misma que se transformó el sueldo del mes. Si vamos a detallar de qué se tratan son gastos que no se detectan y otros que te parecen muy pequeños que no se le da importancia. Sin embargo, en ambos casos, la acumulación de esas sumas va absorbiendo el ingreso regular, se va perdiendo recursos económicos y, finalmente, tiene un impacto en las finanzas personales. La característica más palpable es que no son fáciles de apreciar y pueden absorber el dinero de un momento a otro sin que la persona se dé cuenta de ello.

Como explica la economista Paula Pía Ariet, “siempre sostengo que lo mejor qu te puede pasar cuando querés combatir la inflación es ser inteligente a la hora de comprar. Sin embargo, el márketing hace de las suyas, haciendo que el 99% de las compras que realizamos, no las hagamos pensando sino a través de la emoción, con todo lo que eso implica. Por eso es importante ganarle a la emoción, para que a pesar de lo difícil prevalezca la razón”.
-¿Cuáles son esos gastos vampiros que no percibimos?
Es fundamental la registración de nuestros gastos, eso definitivamente va a hacer la diferencia, ya que se arranca el mes, lamentablemente con gastos del mes anterior. Igual cuando nos decimos a nosotros mismos “lo compro total es en cuotas”, y las tarjetas lo que hacen es debitar el valor cada vez más temprano, ya que cada vez hay menos posibilidades de ser cobrada por el contexto actual. Entonces cuando estás pensando que consumiste tal o cual cosa y “ganaste”, lo que hacés es pagar consumos anteriores.
Por eso es fundamental saber cuándo voy a pagar lo que consumo.
-Si vivo en un contexto de familia ¿cómo manejarme?
Hay que involucrar a toda la familia, ya que los gastos registrados de cada uno, (que por lo general nos parecen súper pequeños), cuando los sumás te das cuenta que esas pequeñas cositas pueden traer un problema.
-¿Qué deberíamos preguntarnos para evitarnos estos “gastos vampiros”?
Siempre las preguntas deben ser tres y a conciencia:
Primero: “¿Lo quiero?” a lo que general respondemos que sí
La segunda es: “¿Lo necesito?”
Y la tercera:” ¿Lo puedo pagar ahora?”, porque quizá te respondas: “sí con la tarjeta”, y es allí en donde la trampa comienza, porque eso significa que no lo estás pudiendo pagar en ese momento.
-¿La tarjeta es peligrosa en este sentido?

Primero que si estás llevando algo con tarjeta es que no lo estás pudiendo pagar, y sumás un gasto para el mes que viene. Y por otro lado comprender que cuando te dicen: llevalo que podés financiarlo en varias cuotas sin interés es que en realidad ya en el valor del producto, te han puesto el interés de la tarjeta.
-¿De qué otro gasto vampiro deberíamos preservarnos?
El consumo energético es uno de los gastos silenciosos más frecuente en los hogares, también conocido como “consumo vampiro”. Al mantener dispositivos electrónicos o sus cargadores conectados de forma permanente a la corriente produce pequeños consumos que, si son sumados, representan un gasto adicional en la factura eléctrica.
La profesional estuvo con el equipo de Cada Día. Mirá la nota.