La divisa obligó al Banco Central a intervenir y generó incertidumbre en créditos, compra de viviendas y ventas de autos en un contexto electoral marcado por la inestabilidad.
El dólar volvió a ser protagonista en la jornada de ayer al superar el techo de la banda cambiaria establecida por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). La situación obligó al Banco Central a intervenir con la venta de 53 millones de dólares para contener la suba y sostener la credibilidad del esquema.
El límite superior estaba fijado en $1.474, cifra que la divisa sobrepasó en varias oportunidades durante el día. Según economistas, el movimiento refleja un cóctel de factores que combinan incertidumbre política, errores de gestión y falta de confianza en las reservas de la entidad monetaria.
Raúl Mercado, especialista en economía, explicó que la situación “no debería ser normal”, pero responde tanto a especulaciones como a la falta de herramientas sólidas de política monetaria. Además, recordó que en 2026 vencen compromisos por 14 mil millones de dólares, lo que pone aún más presión sobre el escenario financiero.
Impacto en el mercado inmobiliario y automotriz
La volatilidad también golpea al sector inmobiliario.
Roberto Irrera, presidente de la Cámara Inmobiliaria, señaló que muchos compradores que accedieron a créditos hipotecarios en pesos y debían convertirlos en dólares para pagar sus propiedades se encontraron con una brecha que les impide cerrar las operaciones.
“Hay personas que pierden reservas o señas porque no logran comprar la misma cantidad de dólares que al inicio del crédito”, advirtió Herrera.
Esta incertidumbre también afecta al mercado de alquileres, que si bien recuperó cierta dinámica tras la derogación de la Ley de Alquileres, vuelve a enfriarse por la falta de previsibilidad.
El sector automotor, en tanto, percibe señales similares: compradores más reticentes y operaciones que se frenan ante la expectativa de nuevas fluctuaciones en la divisa.
Expectativa hasta las elecciones
El panorama se complejiza aún más por tratarse de un año electoral. Especialistas coinciden en que la incertidumbre política refuerza la cautela de inversores y ciudadanos, generando un “parate” en diferentes actividades.
Mercado subrayó que para recuperar la estabilidad se necesita una política económica clara, una estrategia cambiaria previsible y un mensaje político consistente que devuelva la confianza. “Hoy la economía argentina funciona en base a la confianza, y sin ella se hace muy difícil proyectar”, concluyó.