La fiscalía estadounidense revisó el caso de los “mecheros vip” y modificó la carátula del expediente. En marzo se realizará la audiencia que juzgará a los cinco hombres.
La causa que involucra a cinco mendocinos acusados de robo en un shopping de Miami dio un giro este jueves, cuando la fiscalía estadounidense decidió reducir los cargos iniciales y postergar la audiencia prevista. El proceso, que comenzó en diciembre con acusaciones graves, ahora se tramita como delitos menores y será retomado en marzo ante la Corte del Condado.
Sebastián Luis Moya, Juan Pablo Rúa, Juan Manuel Zuluaga-Arenas, Diego Xiccato y Mauricio Aparo-Orlando habían sido señalados por la Justicia norteamericana como parte de una organización criminal para defraudar. Sin embargo, la fiscalía modificó la carátula de delitos grave y los acusó de delitos menores y hurto, lo que implica un cambio sustancial en su situación procesal. “La acusación se redujo. Ahora Sebastián Luis Moya, Juan Pablo Rúa, Juan Manuel Zuluaga-Arenas están acusados de tres cargos de hurto menor por montos de entre 100 y 750 dólares”, se detalló en la audiencia.
El abogado Roberto Castillo confirmó que la audiencia prevista para el 29 de enero fue suspendida y que sus defendidos deberán presentarse en marzo. “No tienen nada que ver con una organización criminal, esa es una estigmatización injusta y es grave la persecución mediática”, expresó el letrado, quien insistió en que se trata de un grupo de amigos que estaba de compras en el Dolphin Mall.

Dolphin Mall el shopping donde se produjeron los hechos
Los hechos se desencadenaron cuando una alarma sonó al salir uno de ellos de una tienda. Según relató Diego Xiccato, la confusión se agravó por el idioma: “No entendía lo que me decían porque me hablaban y me hacían preguntas en inglés. Me desenvolví mal ante la Policía. Fue un problema de idioma”. La situación derivó en la revisión de las valijas, donde se encontraron prendas sin comprobantes de pago.
La fiscalía había acusado inicialmente a Moya, Rúa y Zuluaga-Arenas de robos de entre 750 y 5.000 dólares y de integrar una organización para defraudar. Ahora, la imputación se limita a intentos de hurto en locales como Columbia, North Face y Burlington. En tanto, Xiccato y Aparo-Orlando pasaron de enfrentar cargos por robo minorista y organización criminal a ser investigados por hurto menor de segundo grado, vinculado a mercadería de Tommy Hilfiger y Columbia.
Los acusados sostienen su inocencia y remarcan que los tickets faltantes se perdieron al descartar bolsas de compras. “Nosotros quisimos dar la cara y hablar para explicar que no somos ladrones, somos gente de bien, trabajadores. Muchos nos conocen y pueden dar fe de eso”, afirmó Zuloaga en declaraciones radiales.
El cambio de carátula representa un alivio para los mendocinos, ya que las penas por delitos menores son considerablemente más bajas que las de los delitos graves. La audiencia en marzo definirá el futuro judicial de los cinco acusados, quienes por ahora permanecen en libertad tras haber abonado fianzas y regresado a Mendoza.