Septiembre ya suma siete víctimas fatales por siniestros viales en Mendoza: cuatro eran motociclistas y tres peatones. Desde el Observatorio Voluntarios en Red advierten sobre el impacto del alcohol, la velocidad, las distracciones y la falta de controles.
El fin de semana volvió a dejar un saldo trágico en las calles y rutas de Mendoza. Cuatro motociclistas fallecieron en distintos siniestros viales y volvieron a poner el foco en una problemática que se repite con especial preocupación en la provincia.
Según explicó Hugo Fiorens, integrante del Observatorio Voluntarios en Red, durante septiembre ya se registraron siete personas fallecidas en siniestros viales: cuatro motociclistas y tres peatones.
A nivel anual, la cifra asciende a 114 víctimas fatales, aunque el registro no contempla a aquellas personas que mueren en hospitales entre 30 y 60 días después de haber sufrido un accidente.
La preocupación por los motociclistas
Uno de los principales focos de preocupación está puesto en los motociclistas. De acuerdo con los datos aportados por el Observatorio, entre el 42% y el 43% de las personas fallecidas en siniestros viales son conductores de motos.
Fiorens también señaló que varios de los hechos recientes ocurrieron en zonas rurales, donde considera que existe una necesidad de reforzar los controles.
A esto se suman las condiciones climáticas. Las bajas temperaturas pueden afectar las condiciones de conducción, especialmente en motociclistas: el frío puede generar contracturas, pérdida de sensibilidad en manos y pies y reducir la capacidad de reacción ante una situación imprevista.
El riesgo aumenta cuando el pavimento se encuentra mojado, con nieve o hielo.
También preocupa la cantidad de peatones fallecidos
Otro de los aspectos que llamó la atención durante agosto y septiembre es la cantidad de peatones que murieron en distintos accidentes.
Desde el Observatorio remarcaron que caminar por la vía pública también requiere atención y medidas de prevención. El uso del celular y los auriculares mientras se transita puede disminuir la percepción de lo que sucede alrededor.
Por eso, recomendaron que los peatones mantengan la concentración y eviten utilizar el teléfono mientras caminan. En caso de necesitar hacerlo, la sugerencia es detenerse en un lugar seguro y alejado del tránsito.
Alcohol, velocidad y distracciones
Para el Observatorio, la problemática vial no responde a una sola causa. El consumo de alcohol puede combinarse con exceso de velocidad, distracciones y otras conductas que aumentan considerablemente el riesgo.
Entre los factores mencionados también aparecen escuchar música a un volumen muy alto, tomar mate o café mientras se conduce y el consumo de drogas legales e ilegales.
Fiorens sostuvo que las leyes de tránsito son numerosas y que, en muchos casos, las normas existen pero el problema aparece cuando no hay controles suficientes.
La falta de controles puede generar la sensación de que determinadas conductas no tendrán consecuencias, lo que favorece el incumplimiento de las normas de tránsito.
El pedido a las familias
El integrante del Observatorio también puso especial énfasis en la participación de los jóvenes y sus familias. Según indicó, durante agosto y lo que va de septiembre hubo una importante cantidad de personas menores de 21 años involucradas en siniestros.
En ese sentido, pidió a los padres que hablen con sus hijos sobre los riesgos de conducir y que intervengan cuando detecten situaciones peligrosas.
Uno de los ejemplos planteados fue el de una persona que consumió alcohol y pretende conducir. La recomendación es impedir que tome el vehículo y, si es necesario, comunicarse con el 911 para advertir sobre la situación.
La prevención, insistieron desde el Observatorio, no depende solamente del conductor. También involucra a los acompañantes, peatones y al resto de las personas que comparten diariamente la vía pública.
El objetivo es evitar que una decisión de pocos segundos termine convirtiéndose en una tragedia.