El Paso Cristo Redentor sigue cerrado pese al despeje hasta la boca del túnel

El Paso Cristo Redentor sigue cerrado pese al despeje hasta la boca del túnel

Mendoza

El corredor internacional cumplió 27 días inhabilitado. Vialidad logró avanzar con las tareas de despeje a ambos lados de la cordillera, pero el viento blanco, las nuevas precipitaciones y el riesgo en algunos sectores impiden por ahora habilitar el tránsito entre Mendoza y Chile. En Uspallata permanecen cerca de 1.000 camiones a la espera.

El Paso Internacional Cristo Redentor continúa cerrado y ya acumula 27 días de inhabilitación, pese a que durante el fin de semana los equipos de Vialidad lograron despejar la Ruta Nacional 7 hasta la boca del túnel. Las condiciones meteorológicas, sin embargo, volvieron a complicar el panorama: el viento blanco reduce la visibilidad, la nieve vuelve a cubrir algunos sectores y se esperan nuevas precipitaciones durante los próximos días.

La situación mantiene en alerta al transporte de cargas, que reclama aprovechar las ventanas de buen tiempo para permitir al menos una apertura parcial del corredor internacional. Mientras tanto, alrededor de 1.000 camiones permanecen varados en Uspallata, generando importantes costos para las empresas y transportistas.

El camino quedó despejado, pero el viento vuelve a cubrir la Ruta 7

Durante el fin de semana, los trabajos de despeje permitieron avanzar de manera significativa tanto del lado argentino como del chileno. Las máquinas llegaron hasta la boca del túnel Cristo Redentor, aunque esto no significa que todo el corredor se encuentre en condiciones de ser habilitado.

Desde la zona de Alta Montaña explicaron que el principal inconveniente actualmente es el viento. Las ráfagas generan viento blanco, reducen considerablemente la visibilidad y vuelven a cubrir de nieve sectores que habían sido despejados previamente.

Además, el pronóstico anticipa nuevos períodos de mal tiempo, una situación que podría retrasar todavía más la reapertura del Sistema Integrado Cristo Redentor.

Las autoridades de ambos países mantienen las coordinaciones para determinar cuándo estarán dadas las condiciones de seguridad necesarias para permitir nuevamente el tránsito.

Uno de los principales factores bajo análisis es la seguridad de los transportistas. Aunque la ruta pueda encontrarse despejada en determinados puntos, el viento, la acumulación de nieve y el riesgo de avalanchas representan un peligro para quienes deben atravesar el corredor cordillerano.

Chile también logró despejar el camino hasta el túnel

Del lado chileno, las autoridades informaron que las principales tareas de despeje ya fueron completadas hasta la zona del túnel.

Sin embargo, la posibilidad de reabrir el corredor depende de las condiciones existentes del lado argentino. Según las estimaciones difundidas por autoridades chilenas, las próximas jornadas podrían presentar nuevas precipitaciones en Argentina, lo que dificultaría la finalización de los trabajos.

A esto se suma la necesidad de controlar los sectores de mayor riesgo, especialmente aquellos donde existe posibilidad de avalanchas o nuevos desplazamientos de nieve. En Chile también se realizaron tareas preventivas de control de taludes y sectores potencialmente peligrosos para garantizar una futura circulación segura.

Los camioneros cuestionan que no se haya aprovechado la ventana de buen tiempo

Desde APROCAM manifestaron su preocupación por la prolongada interrupción del tránsito internacional y cuestionaron que no se haya concretado una apertura durante el fin de semana, cuando las condiciones meteorológicas habían mejorado.

Los transportistas sostienen que el cierre genera consecuencias que exceden al sector y afectan a toda la cadena logística vinculada al comercio exterior.

Además de los costos derivados de mantener los vehículos detenidos, advierten que existen cargas que pueden sufrir demoras, pérdidas económicas y problemas relacionados con los tiempos de entrega.

Según estimaciones del sector, mantener un camión detenido representa un costo de entre 450 y 600 dólares por día, dependiendo de las características del transporte y de la carga.

En la zona de Uspallata permanecen aproximadamente 1.000 camiones, mientras que otros transportistas se encuentran distribuidos en distintos puntos del corredor y en otras provincias a la espera de poder continuar viaje.

El escenario genera preocupación ante una eventual reapertura, ya que miles de vehículos podrían intentar avanzar simultáneamente hacia el túnel y provocar una fuerte congestión en el corredor internacional.

Por este motivo, las autoridades deberán diseñar un operativo especial para organizar el ingreso progresivo del transporte de cargas una vez que el paso sea habilitado.

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