El hombre entró al lugar, acomodó a la mujer en una mesa, se acercó al cajero, pagó el almuerzo y se fue.
Una escena muy angustiante se vivió este viernes cerca del mediodía en un restaurante de Rosario cuando los empleados se percataron que una mujer en silla de ruedas había sido abandonada en el lugar.
Cerca de las 11, la señora de 63 años llegó hasta “Calabaza Bar”, ubicado en la esquina de las calles San Lorenzo y Sarmiento, acompañada por su hijo. El hombre, muy tranquilo, la acomodó en una mesa cerca de la barra, se dirigió a la caja y pagó el almuerzo y salió por la puerta. Todos esperaban que volviera pronto. Sin embargo, con el correr de las horas y ante su ausencia, los trabajadores del lugar se alertaron.
Enrique, dueño del bar, consiguió el teléfono del hijo y lo llamó para ver si había ocurrido algo o si había tenido algún inconveniente. Pero la respuesta fue de lo más sorpresiva. “Ya hice mucho por ella“, le dijo y le comunicó que no pensaba volver.
El dueño del local le preguntó qué hacía con la mujer y la respuesta fue aún más sorpresiva: le dijo que la sacara a la vereda y la dejara ahí.
Desde el negocio llamaron a la Policía y se hizo presente en el lugar personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES), agentes del Municipio, de Desarrollo Social y del PAMI.
Finalmente, las autoridades decidieron que la mujer sea trasladada a un geriátrico.