Sin actividad escolar ni en la administración pública, los comercios aprovecharon la fecha para atraer clientes, en la previa a una de las jornadas de mayores ventas del año.
El viernes no laborable en la provincia de Mendoza se vivió como una jornada atípica. Si bien no hubo actividad en las escuelas, bancos ni en las dependencias públicas, gran parte de los comercios optaron por abrir sus puertas, impulsados por la cercanía del Día del Niño, una de las fechas de mayor consumo en el calendario.
En el Centro Mendocino, el movimiento fue mayor al esperado. Desde tempranas horas de la mañana, varios locales recibieron visitantes, en su mayoría familias que aprovecharon el descanso laboral para pasear y hacer compras. “Pensamos que iba a estar más tranquilo, pero hubo bastante gente. Se notó que algunos aprovecharon para adelantar regalos por el Día del Niño”, contó un comerciante de la zona.
El flujo de turistas también aportó al movimiento. Según explicaron, muchos salen más tarde de los hoteles debido a las medias pensiones, y se acercan a la zona céntrica cerca del mediodía, buscando restaurantes y cafeterías. “Para nosotros es un día normal. Abrimos viernes, sábado y domingo, así que no tuvimos inconvenientes”, agregaron desde el sector gastronómico.
En cuanto al transporte, algunos usuarios notaron menos frecuencia en las unidades, algo que se sintió especialmente en horas de la mañana. “No sabía que había tan poca frecuencia hoy, pensé que sería igual que siempre”, comentó una pasajera.