El ave había sido encontrada lastimada a comienzos de noviembre y, tras un proceso de recuperación en el Ecoparque, fue devuelta a su hábitat en una actividad coordinada por guardaparques, Policía Rural y la comunidad huarpe.
El cóndor andino que había sido encontrado herido en la vivienda de una familia de Tunuyán volvió a su hogar natural luego de atravesar un proceso de recuperación que se extendió durante varias semanas.
El caso se conoció a principios de noviembre, cuando los vecinos dieron aviso inmediato a las autoridades, lo que permitió actuar con rapidez.
Según explicó Nuria Ojeda, la subsecretaria de ambiente, el ejemplar fue asistido en conjunto con la Municipalidad de Tunuyán, Policía Rural y el equipo de guardafauna. Tras la llegada del aviso, el ave fue trasladada al recinto donde se le realizaron estudios clínicos, análisis y radiografías para evaluar su estado general. Gracias a esa intervención rápida, su recuperación fue favorable.
La liberación se llevó a cabo en coordinación con el cuerpo de guardaparques de la zona del Manzano Histórico y con la presencia del jefe de guardafauna.
Acerca del proceso de recuperación del cóndor, la subsecretaria comentó: “El ejemplar tuvo una rápida recuperación y se pudo hacer el ritual de reinserción en el día de ayer. Además invitaron a la comunidad huarpe del departamento de Tunuyán y aproximadamente cerca de las 13 horas se pudo liberar y devolver a su hogar”, explicó Ojeda.
Además, expresó la importancia de haber actuado a tiempo: “Sin duda cualquier reinserción es una buena noticia. La familia tuvo esta sensibilidad de poder llamar y poder actuar rápidamente. Esto nos lleva a que haya una conciencia colectiva en la zona de reinserción”, destacó.
La cronología de lo que pasó y su liberación
El 3 de noviembre el cóndor tuvo un aterrizaje forzoso y terminó sobre el techo de una vivienda en Los Árboles. El vecino avisó a las autoridades y se activó el protocolo correspondiente.
Ese mismo día, tras su ingreso al Ecoparque, se le realizó una revisión clínica completa: análisis hematológicos y bioquímicos, determinación de plomo en sangre y radiografías. Según informó la Gobernación, el ave presentaba un buen estado sanitario, pesaba 8,9 kilos, lo esperado para una hembra adulta y no tenía lesiones óseas.
Como medida preventiva, el equipo veterinario inició un tratamiento de quelación de plomo mientras se esperaban los resultados de las muestras enviadas a laboratorios de Buenos Aires. El traslado de estas muestras se realizó a través de Aerolíneas Argentinas, en el marco del Programa Nacional de Conservación del Cóndor Andino, del cual Mendoza participa activamente.
Los estudios confirmaron que no había intoxicación por plomo. De acuerdo con la evolución clínica, los especialistas concluyeron que el ejemplar habría atravesado una intoxicación leve por agroquímicos, ya procesada por su organismo al momento del análisis final.
Durante su tiempo en el Ecoparque, la hembra pasó de un área de cuarentena a un recinto más amplio, preparado con rocas, desniveles y una pileta para recrear un entorno natural. Allí pudo alimentarse sola, bañarse y recuperar su conducta silvestre, un paso clave para evitar la impronta humana antes de su regreso al ambiente.
Tras completar el período de rehabilitación, la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque del Ministerio de Energía y Ambiente confirmó que el ejemplar estaba en condiciones de volver a su territorio. El jefe del Departamento de Fauna Silvestre, Adrián Gorrindo, explicó que se definió su liberación en el mismo lugar donde había sido encontrada, para facilitar su reintegración al ecosistema de alta montaña.