Los animales de compañía reducen el estrés, mejoran la salud cardiovascular y aportan bienestar emocional, además de rutina, motivación y vínculos más fuertes en la vida cotidiana.
Cada vez son más las personas que lo sienten y la ciencia empieza a confirmarlo: los animales de compañía no son solo mascotas, sino integrantes fundamentales de la familia.
Así lo explicó el veterinario y coach ontológico Martín Quero, quien detalló cómo la convivencia con perros y gatos impacta de manera positiva en la salud física, emocional y mental de las personas.
Según el especialista, el vínculo con los animales genera respuestas fisiológicas concretas. “El contacto con una mascota hace generemos distintos tipos de sustancias químicas, como la oxitocina que es la hormona del enamoramiento que mejora los niveles de bienestar. También liberamos dopamina o serotonina, por eso es que mejora no solamente el estado emocional, sino mental y físico”. señaló.
Estos cambios no son solo emocionales. Estudios recientes muestran que las personas que conviven con animales presentan, en promedio, una frecuencia cardíaca y una presión arterial más bajas, además de una mejor salud cardiovascular. “El hecho ya de tener contacto con una mascota implica que empecemos a tener beneficios”, explicó Quero.
El bienestar, sin embargo, no es automático. El especialista remarcó que para que el vínculo sea saludable debe construirse desde el respeto, la responsabilidad y el compromiso. “Primero es necesario construir un vínculo para que nuestra mascota tenga bienestar. Esa relación humano-animal es bidireccional. y nosotros que tenemos ese nivel de conciencia mayor nos tenemos que encargar de que esté basado en el respeto, en el compromiso y la responsabilidad”, subrayó.
Los beneficios atraviesan todas las edades. En la infancia, crecer con mascotas ayuda a mejorar la gestión emocional, la socialización y el sentido de la responsabilidad. Incluso fortalece los vínculos entre hermanos, que comparten tareas y cuidados. Además, existe evidencia de que los niños que conviven con animales desarrollan sistemas inmunológicos más fuertes, siempre que haya controles veterinarios y cuidados adecuados.
En adultos mayores, especialmente aquellos que viven solos, los animales de compañía cumplen un rol clave. Aportan rutina, compañía, motivación para realizar actividad física y, sobre todo, un sentido de propósito.
Perros y gatos, aclaró el especialista, generan beneficios similares. Si bien existen otras mascotas no convencionales, estas requieren cuidados específicos para garantizar su bienestar. En todos los casos, la clave está en la tenencia responsable.
Los cuidados con el verano y la pirotecnia
Con la llegada de las altas temperaturas, Quero también brindó recomendaciones prácticas:
- Acceso permanente a agua fresca
- Espacios ventilados y protegidos del sol
- Evitar paseos o actividad física en las horas de mayor calor.
En cuanto al pelaje, advirtió que no todos los perros deben ser rapados: algunas razas necesitan cepillado frecuente más que corte de pelo.
Por último, se refirió al impacto de la pirotecnia, un problema recurrente para los animales. “Tienen un oído mucho más agudo que el nuestro, eso hace que que los estímulos sean mucho más fuertes”, explicó.
Recomendó resguardarlos en ambientes cerrados, seguros, con luz tenue y, si es posible, sonido ambiente que atenúe los sonidos. Dejarlos, por ejemplo, en habitaciones que puedan ser relativamente seguras hasta que se retiren los estímulos.