Tras meses de restauración y múltiples actos de vandalismo, la estatua de San Martín y Merceditas vuelve a lucirse en la Alameda, reforzada y lista para ser disfrutada por toda la comunidad.
Luego de casi tres meses de intensos trabajos de restauración, la estatua de José de San Martín y su hija Merceditas volvió a ocupar su lugar en las, en la intersección de las calles San Martín, entre Barcala y Corrientes.
Esta obra, que representa el momento en que el Libertador le leía las máximas a su hija de nueve años, ha sido víctima de vandalismo en al menos cuatro ocasiones, siendo la más reciente en abril pasado.
Los daños a la estatua
Durante ese ataque, la escultura sufrió graves daños: la mano izquierda de San Martín fue arrancada por completo, se detectaron perforaciones en el hombro y rostro del prócer, y otras partes cercanas a Merceditas también fueron afectadas. Ante esta situación, la Municipalidad decidió retirar la obra para someterla a una restauración integral.
La artista mendocina Sonia López, encargada tanto de la creación original como de la restauración, explicó que el trabajo fue profundo y estructural.
La obra no solo es un homenaje al prócer, sino también un recordatorio de los valores que intentó transmitir a su hija. Algunas de las máximas pueden leerse en el suelo de la Plaza San Martín, como “Amor a la verdad y odio a la mentira”, “Hable poco y lo preciso” y “Caridad con los pobres”.
La comunidad ya puede volver a visitar y disfrutar de esta pieza en la Alameda. Y con ella, revivir el legado de San Martín.