La propuesta surge ante la creciente preocupación por las enfermedades en las cuerdas vocales que afectan a un alto porcentaje de docentes a lo largo de su carrera.
Presentaron en Legislatura de Mendoza un proyecto de ley que busca mejorar las condiciones laborales y de salud de los docentes en la provincia. La diputada Roxana Escudero presentó una iniciativa que propone el uso de micrófonos amplificadores de voz para docentes de escuelas públicas y privadas. La propuesta surge ante la creciente preocupación por las enfermedades en las cuerdas vocales que afectan a un alto porcentaje de docentes a lo largo de su carrera.
“He recibido muchas consultas de docentes de acá de General Alvear y de otros distritos también donde refieren cómo les cuesta cuando tienen alguna enfermedad de la voz. Por eso decidí presentar este proyecto esta semana, debido a que el 70% del total de los docentes a lo largo de su carrera presentan alguna enfermedad de la voz“, explicó la diputada Escudero, quien además es médica.
El proyecto no solo busca proporcionar herramientas para el cuidado de la voz, sino también abordar los problemas laborales que enfrentan los docentes cuando sufren enfermedades vocales. Escudero detalló el complejo proceso que deben seguir los docentes para acceder a tratamientos y licencias.
Además de la entrega de micrófonos, el proyecto propone la modificación del artículo 2 de la Ley 7701, que destina una partida presupuestaria para talleres de educación de la voz.
“Me parece súper importante que el docente pueda contar con un elemento de amplificación de la voz, porque nos encontramos habitualmente muchos docentes que vienen al consultorio porque están forzando su voz por distintos motivos“, afirmó la fonoaudióloga y docente consultada Julia Ardigó.
“Primero porque bueno han se han incrementado también los problemas de conducta en los niños, las docentes tienen que gritar, hay muchos niños con problemas de aprendizaje de atención, muchos niños con hiperactividad, entonces hay que estar controlando a estos niños y bueno se produce a veces un mal uso de la voz“, agregó.
“Los lugares también a veces no son los adecuados, tenemos lugares demasiado grandes o con mala acústica o a veces lugares que dan a la calle también y que tienen que forzar la voz para poder llegar a los alumnos. La cantidad de alumnos que manejan a veces son grados muy numerosos, entonces todo eso hace que la docente tenga que hacer un mal uso de la voz durante un tiempo sostenido y eso lleva a ser una patología vocal“, concluyó la fonoaudióloga.