De chica tuvo que quedarse en su casa responsable de los quehaceres del hogar porque su mamá trabajaba. Hoy, va detrás de sus sueños.
Norma tiene casi 60 años y recorre 15 kilómetros todos los días para ir hasta la escuela. Es que su sueño es aprender ea leer y escribir y está convencida de que “nunca es tarde”.
Ella nació en Salta, pero de chiquita tuvo que hacerse cargo de su casa y de sus hermanos porque su mamá tenía que ir a trabajar.
“Yo no se nada, porque cuando era chica yo me quedaba en la casa y mi mamá iba a lavar ropa afuera“, contó a Canal 9. Y aseguró que “no es tarde para aprender“.
Norma va al colegio junto a su hija Priscila, que a veces le ayuda a su mamá a hacer las tareas. “Ella tiene que ir a la escuela, es lo mejor para ella, para que sea mejor“, agredo Norma sobre su hija, que ya va al secundario.
Y sobre qué la motiva a estudiar, contó: “Yo no me siento menos, yo quiero hacer valorar mi vida, quiero seguir aprendiendo y todavía tengo fuerza para trabajar“.