Referentes de la comunidad venezolana en la provincia calificaron la captura de Maduro como “un hecho histórico”. En diálogo con Noticiero 9, sostuvieron que se trata de “un paso determinante para el fin del régimen”, no solo para quienes viven fuera del país, sino también para quienes permanecen en territorio venezolano.
Según relataron, desde Venezuela llegan mensajes de calma y silencio en las calles, aunque acompañados por un sentimiento de júbilo contenido. “La gente está tranquila, no hay manifestaciones, pero sabemos por familiares y amigos que hay esperanza”, señalaron.
Muchos volvieron a insistir en que las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 fueron ganadas por la oposición, con Edmundo González Urrutia y María Corina Machado como fórmula presidencial, y denunciaron nuevamente fraude electoral por parte del oficialismo.
“Nunca se mostraron las actas. Maduro volvió a tomar el poder por la fuerza, como lo viene haciendo desde 2012”, remarcaron. En ese contexto, recalcaron que González Urrutia es, para ellos, el presidente legítimo de Venezuela.
De acuerdo a la información que trascendió, Nicolás Maduro fue trasladado a Nueva York bajo un fuerte operativo de seguridad y quedó a disposición de la justicia federal estadounidense, donde enfrenta acusaciones por narcotráfico, vínculos con organizaciones criminales internacionales, espionaje y otros delitos graves.
La causa está en manos de un tribunal de Manhattan y se convirtió en el centro de atención internacional. Para la comunidad venezolana, la detención del presunto líder del Cartel de los Soles representa “un avance clave”, aunque advierten que aún quedan otros actores del entramado de poder.
Bombardeos, miedo y víctimas civiles
Mientras tanto, en Venezuela persiste la conmoción por los bombardeos registrados en Caracas y zonas cercanas a puertos estratégicos. Testimonios difundidos por medios internacionales describen escenas de terror durante la madrugada, con explosiones, incendios y viviendas dañadas.
“No sabíamos qué estaba pasando, solo escuchábamos los estruendos y veíamos fuego”, relató una vecina del barrio Bolívar, una de las zonas afectadas. Aún no hay cifras oficiales sobre víctimas fatales, aunque estimaciones extraoficiales hablan de decenas de muertos y heridos, en un contexto de fuerte hermetismo informativo.
Desde Argentina, la comunidad venezolana combina esperanza y prudencia. “Esto va día a día. Todavía hay mucha incertidumbre”, repiten. Aunque valoran la detención de Maduro como un hecho impensado hasta hace poco, insisten en que el camino hacia una Venezuela democrática aún está lejos de concluir.