¿La lluvia le está ganando al asado?: carnicerías recurren a descuentos por la caídas en las ventas

¿La lluvia le está ganando al asado?: carnicerías recurren a descuentos por la caídas en las ventas

Mendoza

Las lluvias de los últimos días modificaron las compras en las carnicerías de Mendoza: cayó la venta de asado y ganaron terreno el pollo, las milanesas y otros cortes. Los comerciantes explican cómo se adaptan a los cambios en el consumo.

Las jornadas de lluvia modificaron las compras en las carnicerías mendocinas. Aunque el asado sigue siendo parte de la cultura local, las dificultades para cocinar a la parrilla llevan a muchas familias a elegir milanesas, bifes y pollo. Los comerciantes buscan alternativas para sostener las ventas y evitar la acumulación de cortes destinados al asado.

Andrés Mamaní, dueño de una carnicería, contó que la baja se hizo evidente en los últimos días, después de un movimiento importante durante el Día de la Madre. Según explicó, el lunes posterior a esa celebración marcó un cambio en las preferencias de los clientes.

“Se vendió muchísimo asado, pero llegó el día lunes y se frenó. Toda la gente lleva para milanesa, para bife“, relató.

El comerciante señaló que la cantidad de asado que se vende habitualmente disminuyó de manera considerable. La carne se sigue consumiendo, pero las condiciones climáticas influyen en la elección de los cortes y en la forma de prepararlos.

“El consumidor mendocino es muy parrillero“, sostuvo Mamaní, quien explicó que, cuando llueve durante varios días, muchas personas optan por cocinar en el horno o preparar comidas que no requieren encender la parrilla.

Ante este escenario, el pollo gana lugar en las compras porque permite preparar una variedad de platos, mientras que el cerdo también aparece como una opción para quienes buscan cuidar el presupuesto.

En la carnicería de Mamaní ofrecen cortes de cerdo para milanesas y bifes. El comerciante destacó que su precio puede representar un ahorro importante frente a la carne vacuna.

“El cerdo está al 50% menos con respecto al novillo“, afirmó. Según indicó, el producto ya tiene sus consumidores habituales y otros clientes se animan a incorporarlo a sus comidas.

La necesidad de adaptar la oferta también responde a una cuestión comercial: la carne fresca no puede permanecer demasiado tiempo en exhibición y el negocio no trabaja con mercadería congelada. Por eso, cuando baja la demanda de determinados cortes, es necesario encontrar otras formas de venderlos.

Los descuentos y las ofertas son parte de la estrategia para atraer compradores y evitar que se acumule el asado mientras disminuye la salida de otros cortes.

Mamaní contó que incluso modifican la presentación de la carne para ofrecer alternativas más accesibles. Como ejemplo, mencionó una promoción de costilla cortada en tiras finas, desgrasada y destinada a preparar estofados.

“Tenés que hacer de todo, no te podés quedar“, resumió el comerciante al explicar cómo buscan equilibrar las ventas frente a los cambios en el consumo.

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