Federico Mola tiene 4 años, venció quimioterapias, radioterapia y un trasplante de médula, pero todavía espera una medicación clave para evitar que el cáncer vuelva. La Justicia ordenó hace dos meses que se garantice el tratamiento, pero su familia denuncia que aún no reciben respuestas.
Con apenas 4 años, Federico Molas enfrenta desde hace casi un año una dura batalla contra un neuroblastoma de alto riesgo metastásico, una de las formas más agresivas de cáncer infantil.
Ahora, cuando su tratamiento avanza con resultados alentadores, su familia denuncia que una demora burocrática pone en riesgo el acceso a una medicación fundamental para su recuperación.
“Este medicamento disminuye muchísimo las probabilidades de que la enfermedad vuelva a aparecer“, explicó Matías Molas, el papá de Fede. Se trata del Dinutuximab beta, un anticuerpo monoclonal utilizado para tratar casos de neuroblastoma de alto riesgo y reducir las chances de recaída.
Sin embargo, el medicamento no se comercializa actualmente en Argentina y no cuenta con autorización de la ANMAT, situación que derivó en una larga disputa judicial.
Según relató la familia, cuando solicitaron la cobertura a su obra social, recibieron una respuesta negativa debido a que la medicación no está disponible en el país. Ante esa situación, iniciaron una acción de amparo en la Justicia Federal. El primer fallo ordenó a la obra social cubrir el tratamiento, pero la empresa argumentó que afrontar el costo del medicamento podría desfinanciarla.
Frente a esa postura, los abogados de la familia presentaron una nueva medida judicial para que el Ministerio de Salud de la Nación actuara como garante.
Finalmente, el 8 de abril la Justicia volvió a fallar a favor de Federico y ordenó al Ministerio de Salud que garantizara la provisión del medicamento en un plazo de tres días hábiles. Sin embargo, dos meses después, la medicación todavía no llegó.
“Las abogadas vienen insistiendo permanentemente. Hay multas diarias de 1,8 millones de pesos por incumplimiento y ya se acumularon alrededor de 30 sanciones“, aseguró Vanesa, la mamá del niño.
Mientras aguarda la llegada del medicamento importado, Federico continúa con otra parte del tratamiento. “Él comenzó con una medicación en pastillas y al mes debía iniciar la terapia complementaria con el medicamento que viene del exterior. Ya llevamos dos meses de atraso y ambos tratamientos deberían realizarse en conjunto“, explicó Vanesa.
Actualmente, Fede se encuentra transitando el tercer ciclo de la medicación oral mientras espera una definición. Su padre destacó que el objetivo de la familia no es recaudar dinero ni iniciar nuevas acciones políticas, sino que se cumpla la resolución judicial vigente.
“No estamos buscando colectas ni nuevos abogados. Lo único que pedimos es que Nación responda y cumpla con lo que ordenó la Justicia“, sostuvo.
La familia contó que recientemente recibió una comunicación desde el Ministerio de Salud de la Nación, aunque aseguran que no hubo avances concretos.
“Me llamaron para decirme que recién habían tomado conocimiento del caso y que iban a buscar los expedientes. Incluso me pasaron el correo electrónico de contacto de nuestra propia abogada, que hace meses viene enviando toda la documentación”, relató Vanesa.
“Es muy raro que después de dos meses y de todas las presentaciones judiciales recién ahora digan que conocen el expediente“, cuestionó la madre.
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Federico fue diagnosticado con neuroblastoma de alto riesgo metastásico a mediados de 2025. Se trata de un cáncer que afecta principalmente a niños menores de 5 años y que se origina en células precursoras del sistema nervioso.
Durante este tiempo atravesó quimioterapia, radioterapia, un trasplante de médula ósea y una compleja cirugía para reducir el tumor primario.
Según detalló su familia, al momento del diagnóstico la enfermedad había comprometido la médula ósea, la cadera, el fémur, las vértebras, los húmeros y distintos ganglios abdominales.
Gracias al tratamiento, el tumor se redujo a cerca del 20% de su tamaño original y actualmente el pronóstico es favorable. No obstante, el riesgo de recaída sigue existiendo, razón por la cual el Dinutuximab beta es considerado una etapa clave en el proceso.
“Federico necesita este tratamiento con urgencia para seguir viviendo y completar todo el camino que viene recorriendo“, concluyeron sus padres.