Cada 4 minutos se diagnostica un nuevo caso de cáncer en la Argentina. En el Día Mundial de la Lucha contra esta enfermedad, especialista explica por qué los controles médicos, la prevención y el diagnóstico temprano pueden salvar vidas.
Este 4 de febrero se conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer, una fecha clave para hablar de prevención, controles médicos y diagnóstico temprano. Lejos de ser un tabú, los especialistas coinciden en que informar y concientizar puede salvar vidas.
Según datos del Observatorio Global del Cáncer, en el país se detecta un nuevo caso cada cuatro minutos, una cifra que genera preocupación y que, además, muestra una tendencia en aumento entre personas cada vez más jóvenes. Frente a este escenario, los médicos insisten en un mensaje claro: el cáncer detectado a tiempo, en muchos casos, tiene cura.
La médica Gema Aguil, integrante del equipo de El Coir (Fundación Centro Oncológico de Integración Regional), explicó qué es el cáncer y por qué hoy ya no debe verse como una sentencia de muerte.
“El cáncer es una alteración en el crecimiento de las células. Normalmente las células nacen, crecen y mueren, Y cuando es un tumor, un cáncer hay una desproporción de células que crecen y no tienen esa muerte normal, entonces hay una desproporción entre el crecimiento y la muerte”, explicó la especialista.
Aguil remarcó que recibir un diagnóstico suele ser “un baldazo de agua fría” no solo para el paciente, sino también para su entorno, aunque destacó los avances de los últimos años.“Antes, en los años 90, la sobrevida era mucho menor. Hoy, gracias a los avances en los tratamientos, la sobrevida aumentó más de un 30%”, señaló.
El Día Mundial del Cáncer se conmemora a partir de la Carta de París, firmada hace más de 20 años, con el objetivo de promover la prevención, la detección temprana y el acceso a tratamientos.
“Detectado a tiempo muchos cánceres son curables, entonces no hay que tener miedo y hay que tomar acciones positivas”, explicó la médica.
“Está demostrado que realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física reduce el riesgo de desarrollar cáncer. También mejora la tolerancia a los tratamientos y disminuye la posibilidad de recaídas”, explicó Aguil.
Otro punto central es el consumo de tabaco, considerado el principal factor de riesgo evitable “Fumar aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer, no solo de pulmón. Dejar de fumar reduce el riesgo en un 30%”, advirtió. A esto se suma una alimentación saludable, mantener un peso adecuado, reducir el consumo de alcohol y evitar la exposición solar sin protección.
Si bien el cáncer es una enfermedad genética, no siempre es hereditaria. Según explicó la especialista, solo entre un 5% y 7% de los casos, como en el cáncer de mama, están directamente relacionados con la herencia. “La mayoría de los cánceres son esporádicos, por eso hacemos tanto hincapié en los factores ambientales y en los hábitos de vida”, aclaró.
Aguil reconoció que existen demoras con algunas obras sociales, aunque destacó que en Argentina hay cobertura tanto desde el sistema de salud público como privado. “Hay alternativas, programas de investigación y tratamientos disponibles. Lo importante es llegar a tiempo”, sostuvo.
Para cerrar, la médica dejó un mensaje claro: “Hay que sacarse de la mente que cáncer es sinónimo de muerte. Hoy tiene tratamiento, y en muchos casos se puede curar. Lo fundamental es la prevención y el diagnóstico temprano”.
