Especialistas advierten sobre las especies de mayor riesgo en la provincia, explican cómo prevenir accidentes ponzoñosos y recomiendan desinsectaciones periódicas para reducir la presencia de arácnidos en los hogares.
Con la llegada del verano y las altas temperaturas, se incrementa la actividad de arañas y escorpiones dentro de los hogares. Los especialistas advierten que este fenómeno responde a una cuestión natural: mayor calor implica más movimiento de insectos y arácnidos, lo que eleva la probabilidad de contacto con las personas y, en consecuencia, el riesgo de sufrir una picadura.
El toxicólogo Sergio Saracco explicó que “cuando empieza el verano, se vuelven mucho más activas la presencia de estos especímenes dentro de los arácnidos, que no solamente están las arañas, sino también los escorpiones”. Según el especialista, este aumento de actividad responde a la necesidad de alimentarse con mayor frecuencia, lo que multiplica las posibilidades de encuentros accidentales.
En Argentina existen más de 800 especies de arañas, pero solo tres tienen relevancia médico-sanitaria. En Mendoza, las de mayor riesgo son la araña del rincón (Loxosceles laeta) y la viuda negra (Latrodectus mactans). La primera suele encontrarse en rincones oscuros de las viviendas, detrás de muebles o ropa guardada, mientras que la segunda habita en espacios abiertos como pilas de leña o galpones. “Los más vulnerables son los niños y los adultos mayores, principalmente en lo que hace a la viuda negra, porque tiene un veneno neurotóxico que genera un aumento significativo de la adrenalina y la acetilcolina”, detalló Saracco.

Araña del rincón
Ante una mordedura, la recomendación es acudir de inmediato a un centro de salud. En el país se produce antiveneno específico, distribuido en la red sanitaria provincial. “Si la consulta es oportuna, dentro de las primeras 24 horas, contamos afortunadamente con la producción de los antivenenos”, subrayó Saracco, destacando la ventaja de contar con este recurso en Argentina.

Viuda negra
El diplomado en plagas urbanas Marco Jiménez agregó que la prevención en los hogares es clave. “Normalmente en las casas los arácnidos van a aparecer en lo que son los acúmulos de diferentes materiales, por ejemplo, leña, escombros, vegetación alta”, explicó. También señaló que dentro de las viviendas suelen refugiarse en cortinas, placares, debajo de camas y muebles, lugares oscuros y estables en temperatura.

Araña violinista
Para reducir riesgos, los especialistas recomiendan mantener la limpieza, evitar acumulación de objetos, sacudir ropa y calzado antes de usarlos, y colocar burletes o telas mosquiteras en puertas y ventanas. Jiménez enfatizó que “no solamente a fuerza de insecticida vamos a controlar una situación, sino que hay que combinarlo con diferentes recursos como la hermeticidad”. Además, sugirió realizar desinsectaciones periódicas, cada 30 días, para generar una barrera preventiva.

Alacrán
La clave, coinciden los expertos, es no generar miedo sino conciencia. “No hay que preocuparse, hay que ocuparse”, resumió Jiménez, destacando que la información y la prevención son las mejores herramientas para evitar accidentes ponzoñosos durante el verano mendocino.
Mirá la nota completa que realizó Pedro Fernández junto a los especialistas: