Con la llegada de septiembre y las primeras temperaturas por encima de los 20 grados, las autoridades de Mendoza encendieron las alarmas por el dengue. Se puso en marcha la campaña provincial para prevenir la proliferación del mosquito Aedes aegypti.
El inicio de septiembre marca no solo la cuenta regresiva hacia la primavera, sino también el comienzo de una de las etapas más críticas en la lucha contra el dengue en la Argentina. Con los primeros días cálidos, el mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad, empieza a activarse y a multiplicarse en distintos puntos del país. En este contexto, el Gobierno de Mendoza lanzó la campaña oficial para la temporada 2024-2025, con el objetivo de reforzar los hábitos de prevención y evitar un rebrote de casos.
La temporada pasada dejó números alentadores: de 8.500 casos sospechosos se redujo a apenas 1.800, lo que significó una caída del 80%. De los 5.300 casos confirmados registrados en el período 2023-2024, este año la cifra descendió a 18 contagios, de los cuales solo 5 requirieron internación en terapia intensiva. No se reportaron fallecidos.
Estos resultados, según las autoridades, se deben al trabajo conjunto de municipios, equipos de salud y la comunidad en acciones de descacharrado, control de focos y campañas educativas.
Las medidas clave para prevenir el dengue
El Ministerio de Salud provincial insiste en que la prevención depende en gran parte de la ciudadanía. Entre las recomendaciones más importantes destacan:
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Eliminar recipientes con agua acumulada, que son los principales criaderos del mosquito.
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Mantener piletas cloradas y en condiciones.
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Colocar mosquiteros en ventanas y puertas.
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Usar repelente corporal y tabletas eléctricas en los hogares.
“Con el calor, los huevos empiezan a eclosionar y aparecen los mosquitos adultos, que comienzan a picar cuando la temperatura supera los 22 grados. Por eso la acción preventiva es ahora, no cuando ya tenemos el problema encima”, señalaron desde el área de Epidemiología.
La estrategia oficial se basa en el llamado bloqueo sanitario: cada vez que se detecta un paciente con síntomas compatibles con dengue, los equipos de salud visitan la manzana y las adyacencias para identificar más posibles casos y eliminar focos larvarios.
De esta manera, se busca cortar rápidamente la cadena de transmisión y evitar que el virus se propague.
Los especialistas recuerdan que en Argentina circulan principalmente los serotipos 1 y 2 del dengue, y que la gravedad de la enfermedad depende más de las infecciones previas y de la respuesta inmunológica de cada paciente que del tipo de virus.
Aunque Mendoza cerró la última temporada con cifras alentadoras, el desafío para 2024-2025 es aún mayor: mantener los casos bajo control en una etapa del año donde las condiciones climáticas favorecen al mosquito transmisor.
El mensaje de las autoridades es claro: el dengue se previene con acciones simples y al alcance de todos, desde limpiar patios y eliminar cacharros hasta protegerse con repelente. La meta es que la provincia pueda repetir —o incluso mejorar— los buenos resultados de la campaña anterior.