Horas antes del inicio de la audiencia pública por el proyecto minero San Jorge en Las Heras, la distribuidora eléctrica Edemsa denunció un acto de vandalismo sobre una línea de media tensión en Uspallata. El hecho ocurrió en la previa de una jornada clave para el futuro de la minería en Mendoza.
Horas antes del inicio de la audiencia pública ambiental por el proyecto minero San Jorge en Uspallata, la empresa Edemsa denunció un acto de vandalismo en el sistema eléctrico local que dejó sin suministro a parte del distrito de Las Heras.
Según informó la distribuidora eléctrica, el sabotaje fue detectado en las últimas 48 horas en un tramo de media tensión ubicado a la altura del callejón de la Escuela de La Fundación. Técnicos de la compañía constataron que los daños no se debieron a una falla técnica ni a un problema del sistema, sino que habrían sido provocados intencionalmente.
“La rotura no tiene relación con un desperfecto del alimentador ni con esfuerzos mecánicos del tendido. Todo indica que hubo intervención de terceros”, señalaron desde Edemsa, que ya realizó la denuncia formal ante la Fiscalía de Instrucción N.º 33, a cargo del fiscal Gustavo Stroppiana.
Ante el hecho, se dispuso un refuerzo de guardias operativas en la zona para garantizar el servicio durante la realización de la audiencia pública, prevista para este sábado en el Polideportivo de Uspallata.
Proyecto Minero San Jorge: Una audiencia clave, marcada por la controversia
El encuentro será una instancia determinante para el debate ambiental y social sobre el proyecto impulsado por la empresa Cobre Mendocino, que busca explotar un yacimiento de cobre en el norte del departamento de Las Heras.
Por primera vez en Mendoza, la audiencia pública se desarrollará en el lugar del emprendimiento y no en la capital provincial, como suele hacerse. La medida, según explicaron desde el Ministerio de Energía y Ambiente, busca “acercar la discusión a la comunidad” y permitir una participación más directa.
La ministra Jimena Latorre aseguró que “la sociedad mendocina está cansada de excusas” y convocó a un debate “responsable, con argumentos fundados”. También apuntó contra sectores que rechazaron participar de los talleres previos: “No se puede pedir diálogo y después negarse a debatir”, expresó.
La audiencia contará con más de 3.000 inscriptos, entre presenciales y virtuales. Se montó un gran operativo logístico con conectividad, transporte gratuito, carpas y asistencia técnica. Cada expositor tendrá cinco minutos para presentar su postura, y todas las intervenciones quedarán registradas oficialmente, aunque la instancia no es vinculante.