El local ubicado en Brasil y Costanera es blanco constante de los delincuentes. Los delincuentes rompieron la vidriera y con velocidad saquearon el lugar.
Un lubricentro ubicado en plena Costanera ya sufrió tres robos en una semana.
Las cámaras de seguridad registraron el momento en el que los delincuentes rompen la vidriera y se meten al lugar, llevándose todo lo que tienen a su alcance.
En las imágenes se puede ver como atacan la vidriera y se van derecho a un televisor con el que cuenta el local de Prolube.
El robo se dio en el local de repuestos ubicado en la intersección de las calles Brasil y Costanera.
Los dueños ya reportaron 3 robos en tan solo una semana.
El punto es elegido por los delincuentes, ya que está en plena Costanera y sin viviendas cercanas, porque alrededor solo hay comercios.
Esta vez, el robo no pasó a mayores porque los sistemas de alerta funcionaron y espantaron a los delincuentes en minutos.
El otro robo en el mismo lugar
A fines de octubre, cerca de las 4:20, en este comercio, tres hombres ingresaron al sitio destrozando el vidrio del frente con un caño de metal.
En las imágenes de la cámara de seguridad del lugar se pudo ver como los tres malvivientes trataban de separar varios televisores que había en el local, aunque no lograron descolgar. Lo que si se llevaron los delincuentes fue el dinero de la caja y cerca de $400.000 en mercadería.
Según informaron desde la misma empresa, a pesar de que la alarma del sitio sonaba, la policía llegó al punto del hecho dos horas tardes, es decir, cerca de las 6 de la madrugada, y no fue por la alerta del lugar, sino por un llamado de los vecinos de las zonas cercanas.
El dueño del local agredido comentó que: “Nos queda la sensación de inseguridad y de impotencia que no tiene solución a corto plazo, esa sensación de estar desamparados a la suerte y a la buena de Dios. No es un tema de la policía, es un estado de la sociedad actual que está mal”.
Además del video en el que los delincuentes perpetraron su cometido, se viralizaron fotos de los destrozos internos que dejaron, tirando todas las estanterías que había en el hall del lugar y toda la parte trasera del lugar donde suele atenderse a los clientes.