Este miércoles se llevó a cabo la octava audiencia en el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Su mamá dijo: “Es muy doloroso ver la sangre de mi hijo por todos lados”.
Esta es la segunda semana en el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa que tiene como imputados a 8 rugbiers. Este miércoles, en la octava audiencia, peritos atestiguaron que había sangre de la víctima fatal en la ropa de los acusados. Y que debajo de las uñas del joven de 18 había rastro de ADN de Blas Cinalli, uno de los acusados.
Hasta este martes 10 de enero, Cinalli era uno de los que menos involucrado estaba y hasta el propio Fernando Burlando (abogado de los padres de la víctima) dijo que podría ser enmarcado en un rol menor. Sin embargo, en las audiciones de ayer eso cambió tras conocerse una serie de chats en los que se autoincrimina.
En un grupo de WhatsApp llamado “El club del Azote” integrado por 13 personas que viven en Zárate, escribió: “Nos peleamos, ganamos contra unos chetos, los rompimos. Nos vamos al centro a premiar”. Luego agregó: “Amigo, flasheamos, matamos a uno. Nos cagamos a piñas en el boliche. Nos sacaron a todos. Esperamos a que se vaya la Policía y ahí los recagamos a piñas”.
Luego, en el mismo grupo, confirmó la muerte de Fernando: ”Dos convulsionaron, a uno lo mandamos al hospital, sin signos vitales”.
Este miércoles, se confirmó que debajo de las uñas de Fernando había ADN de Blas Cinalli.
Desde que quedó alojado en el Penal de Dolores y durante el proceso del Juicio, Cinalli es el único de los 8 rugbiers que no recibió la visita de ningún allegado, informó Noticias Argentinas. Tampoco hay personas cercanas a él acreditadas para presenciar las próximas audiencias.
Los motivos reales no se conocen, sin embargo, trascendió que su papá lo abandonó de chico y su mamá está enferma y no puede moverse.
Los que más presencia de familiares tiene son Lucas Pertossi y Máximo Thomsen. Allegados a ambos están en Dolores desde antes de que empezara el juicio.
Un dolor eterno
A la salida de Tribunales habló con la prensa Graciela, la mamá de Fernando. “Es muy doloroso ver la sangre de mi hijo por todos lados. Se ve que le atacaron de todas maneras, destruyeron todo el cuerpo de mi hijo“, expresó la madre de Fernando, Graciela Sosa Osorio.
“No puedo sacar de mi mente la palabra ‘caducó’. También cuando decían que festejarían con vinos y flores. Es un dolor muy fuerte escuchar todo eso. Pero acá estoy fuerte gracias a todos ustedes que me vienen a acompañar y sé que lo van a estar hasta el último momento. Esto no puede quedar sin justicia“, agregó.
Graciela agregó: “Siento que cada vez estamos más cerca de la justicia. Las pruebas son contundentes. Todos coinciden. Solo espero que les den la pena máxima.“
Por su parte, el padre de Fernando, Silvino Báez, coincidió con su esposa en lo difícil que fue la audiencia de hoy y señaló: “Tuve que ver las prendas de mi hijo, la camisa, ver toda la sangre que está toda manchada la ropa de los imputados. Siempre duele mucho ver eso. Nosotros tenemos muy presente a Fernando, en cada audiencia él está con nosotros. Ver la mancha de sangre por tanto golpe que le dieron es muy duro“, publicó Télam.