Este viernes se cumple el plazo legal para que una persona sin condena esté detenida. Cómo va a proceder la querella.
La monja Kosaka Kumiko, acusada de abuso sexual agravado, corrupción de menores y partícipe primaria por omisión por los aberrantes hechos a los que fueron sometidos estudiantes del Instituto Próvolo, en Luján de Cuyo, podría recuperar la libertad en los próximos días.
Está presa hace cinco años y podría recuperar la libertad el viernes porque se cumple el plazo legal para que una persona sin condena esté detenida. Sergio Salinas, el abogado querellante en la causa ya manifestó su disconformidad ante esta posibilidad.
Salinas explicó que van a enfrentar el pedido de la defensa de Kumiko argumentando que hubo dilaciones manifiestas de la defensa en el juicio y que la gravedad de los delitos atribuidos son suficientes para mantener a una persona presa.
“Con las pocas personas que han declarado, con la mitad de la jornada que se realiza porque la Corte no ha desafectado a los jueces para que puedan trabajar todo el día, por lo menos le quedan nueve años más” a la causa, explicó Salinas.
Este es el segundo juicio por los abusos a niños hipoacúsicos en el Instituto Antonio Próvolo, que tiene como imputadas a nueve personas, dos de ellas monjas.
En el primer juicio, que finalizó en noviembre de 2019, fueron condenados el sacerdote Horacio Hugo Corbacho, a 45 años de prisión; el cura italiano Nicola Corradi (83), quien recibió una pena de 42 años y el exempleado Armando Gómez, quien recibió 18 años de prisión.