Virginia Pérez Antonelli declaró en el juicio este jueves y uno de los Pertossi “la chicaneó”. Enojadísima, a la salida contó a los periodistas lo sucedido en la sala.
Se desarrolló este jueves la cuarta jornada en el juicio contra los 8 rugbiers acusados por el crimen de Fernando Báez Sosa (18), ocurrido el 18 de enero en Villa Gesell, a la salida de un boliche.
A medida que declaran los testigos, se conocen detalles cada vez más escalofriantes. Hoy declaró Virginia Pérez Antonelli, una de las primeras que asistió a Fernando. Ella le hizo RCP hasta que llegó la Policía.
Ella declaró en la sala lo que vivió aquella noche y al salir de Tribunales habló con la prensa. Contó que al terminar su declaración, uno de los Pertossi le sonrió canchero. Indignada, ella lo miró fijo y le dijo: “Sos un hijo de puta“.
Pérez Antonelli estaba en el boliche la noche del asesinato y salió porque había mucho revuelo. Era justo cuando estaban sacando a los rugbier. Instantes después pudo ver a Fernando en el piso, inconsciente, y le hizo RCP hasta que le pasó la posta a los policías.
Según relató Virginia, un amigo de Fernando gritaba pidiendo ayuda. “Yo le sostenía la cabeza a Fernando, le hablaba, le pedía que se quedara conmigo”.
Terminó su declaración, abrazó a los padres de Fernando y salió de la sala. Una vez afuera, contó lo que había vivido en su declaración.”Fue muy intenso porque hubo mucho ataque contra mí durante la audiencia, pero me esperaba que me dijeran ‘fue tu culpa'”.
“Yo sé lo que hice, estoy licenciada por la Cruz Roja. Lo que les dije en todo momento es que prefiero a alguien con una costilla rota y que esté viva a no hacer nada y que esté muerto“, contó la joven. Es que el abogado de los rugbiers le preguntó sobre sus conocimientos de reanimación y si no había riesgo de hacérselo a una persona a quien podía ocasionarle una lesión al mover el cuerpo.
“Fue muy largo, hablé más que todos sobre el amigo de Fernando porque es lo que más pude ver, cómo le pegaban. Lo peor fue el después de la pelea porque estaba al lado de él“, contó notablemente emocionada.
Virginia relató que cuando se levantó vio que uno de Pertossi le sonrió: “Son unos cobardes de mierda, se fueron corriendo. No paraban de pegarle, todos son unos violentos hijos de puta“.