El robo de las alcantarillas representa un peligro en el Gran Mendoza. Peatones, ciclistas y automovilistas están expuestos a siniestros debido a la ausencia las bocas de lluvia. Municipios denuncian una ola robo previo a las fiestas de fin de año.
Por falta de mantenimiento, obras inconclusas o robo, las alcantarillas representan un peligro en el Gran Mendoza.
Peatones, ciclistas y automovilistas están expuestos a siniestros debido a la ausencia de las bocas de lluvia. Los municipios denuncian una ola robos previo a las Fiestas de Fin de Año.
El robo de alcantarillas es un flagelo que atraviesa a diferentes ciudades del país como Neuquén, Rio Negro, Corrientes o el propio país de México, por lo que se plantean endurecer penas, debido, no solo a las pérdidas millonarias que producen en el erario público, sino fundamentalmente por el riesgo que producen. Mendoza no escapa al fenómeno.
El jueves pasado, la falta de una reja de alcantarilla condicionó un siniestro vial en Guaymallén donde perdió la vida un bebé de 8 meses. La alcantarilla fue respuesta, pero los vecinos advierten que no fue el único accidente en el lugar.
La noche previa a la tragedia de Guaymallén, Maipú sufrió un golpe vandálico sin precedentes. En la recientemente inaugurada bicisenda de Videla Castillo, 17 alcantarillas fueron saqueadas la misma noche del siniestro en Guaymallén.