“Hace 20 años que trabajo de esto y nunca vi nada igual. Estuve cuatro días sin dormir”, dijo. Además, contó que pese a su robustez y sus dos metros de alto, tuvo que pedir ayuda para sacar a Thomsen del local porque estaba “fuera de sí”.
Este miércoles continuó el juicio contra los 8 rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa en la madrugada del 18 de enero del 2020 en Villa Gesell a la salida de un boliche.
En esta tercera jornada habló Pablo Ventura, un joven que fue señalado por los rugbiers como el autor del crimen, pero que en realidad no tenía nada que ver, y Alejandro Muñoz, el jefe de seguridad del boliche Le Brique, donde se originó la pelea.
Muñoz dijo: “Nunca vi nada igual, era saña. Hace 20 años que trabajo de esto y nunca vi nada igual, todo patadas“, dijo llorando y aseguró que estuvo “cuatro días sin dormir”.
Muñoz es robusto y mide 2,03 metros de alto. No obstante, tuvo que pedir ayudar para sacar a Máximo Thomsen del boliche porque estaba fuera de sí.
Muñoz dijo que al instante lo llamaron, salió a la puerta y ahí vio “cómo se turnaban” los rugbiers para pegarle, sobre todo patadas. Incluso después que le dieron la primera, cuando “Fernando no se levantó más”.
El implicado por los rugbiers que era inocente
Esta jornada también declaró Pablo Ventura, un joven al que los rugbiers señalaron como el autor del crimen. Sin embargo, no tenía nada que ver en la pelea. Hoy declaró durante más de una hora y a la salida, varios periodistas les consultaron si habían visto actitudes dudosas de los acusados. Esto se relaciona a que muchos sostienen a que cuando Pablo y José Ventura (su padre) ingresaron a la sala para declarar, los rugbiers se rieron e hicieron movimientos extraños.
“Yo los miré dos veces, pero hasta lo que observé no levantaron la cabeza“, dijo Pablo.
En un cuarto intermedio, Burlando salió del Tribunal y fue consultado al respecto. Sin eufemismos dijo: “Si los acusados se rieron, son unos reverendos hijos de puta”.
🩸”NO SE PUEDEN REÍR DE NADA” | En el tercer día del juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa, Fernando Burlando habló con la prensa durante el cuarto intermedio y repudió la actitud de los acusados#RugbiersAsesinos #JusticiaPorFernandoBaezSosa #JusticiaPorFernando #Juicio pic.twitter.com/h45xlVkIg2
— Raquel Da Silva (@raquel_da) January 4, 2023
Desgarradoras palabras de Graciela
Este martes, durante el juicio, pasaron el video en el que se ve como golpean a Fernando hasta matarlo. Al ver la crueldad de las imágenes, Silvino se agarraba la cabeza y abrazaba fuerte a Graciela, que se descompensó y tuvo que ser asistida por médicos.
A la salida de la audiencia, los padres de Fernando hablaron con la prensa y Graciela dijo que confía en que se hará justicia y sino, pidió que la “crucifiquen“.
Graciela : “Va a haber justicia para Fernando y si no la hay, crucifíquenme”.
Silvino tomó la palabra y dijo: “Fernando fue sorprendido y cada uno que quería ayudarlo cobraba una piña o patada. En los videos se ve como Fer cae mal en la primera piña y levanta la mano derecha para pedir que no sigan, pero ellos no paraban”.
La palabra del amigo de Fernando
Lucas Filardi aportó escabrosos detalle del ataque de los 8 acusados contra la humanidad de Fernando.
“Le pegaron patadas, había cuatro o cinco personas pegándole”, narró el testigo. Además, señaló que lo atacaron a él cuando intentó pedir que pararan.
Relató que “fue un minuto y medio” y que él cayó arriba de un auto. “Creería que fue Luciano Pertossi quien me pegó a mí”, sumó más tarde y añadió: “Después lo pensás y fue un segundo”.
Filardi continuó dando detalles trágicos del hecho “hubo patadas en el pecho y en la cabeza” de Fernando y aportó un dato clave sobre cómo fue el ataque “Fue un instante en que vino gente gritando y le pegaron. Se cayó al piso, y ahí fueron patadas y piñas. No hubo acto de defensa”.
Y continuó: “La primera piña fue dirigida a Fernando, fue una piña muy fuerte a la cara, directo a la cara para desestabilizarlo. Fue repentina. Una piña muy fuerte a la cara”.