Juanjo Ledesma tenía 27 años cuando recibió tres puñaladas letales el 10 de julio de 2021. Por el crimen está imputada quien era su pareja y madre de su hija. Norma Arbel, la madre de la víctima, contó que no va a parar hasta que se haga justicia.
La relación amorosa que mantuvieron Juanjo Ledesma y Sabrina Farias fue tan efímera como violenta. El período duró un total cuatro meses: se conocieron por Facebook en junio del año pasado en plena pandemia.
A los dos meses de convivir, ella quedó embarazada. El 10 de julio de ese mismo año en un episodio confuso, Juanjo recibió tres puñaladas letales. Luego de estar internado 21 días en terapia intensiva en el Hospital de Ezeiza, el 31 de julio su familia recibió la peor noticia. “Nos llaman para avisarnos que había fallecido”, expresó Norma Arbel, en diálogo con Crónica.
Por el crimen, Sabrina Farias, quien era su pareja y madre de su hija, está imputada por homicidio agravado por el vínculo. El 4 de agosto del año pasado, la acusada fue beneficiada con prisión domiciliaria por embarazo, y ahora que la beba nació, por lactancia.
De manera que se encuentra privada de su libertad en la casa de una prima. La causa que hasta hace una semana estaba a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N° 3, Descentralizada de Ezeiza en manos del fiscal Ricardo Omar Becerra, pasó a Lomas de Zamora, donde fue elevada a juicio y espera fecha.
En ese contexto, la familia de la víctima exige Justicia por Juanjo, y la tenencia de la beba, nacida el 5 de diciembre del año pasado y a quien todavía no conocen. “No quiero que mi nieta vaya a un penal. No tiene porque pagar una pena por algo que hizo la madre”, reclamó Arbel.
“Me preocupa que esté en manos de una persona así, que ya mató. No queremos que haya otro Lucio (Dupuy)”, sentenció la mujer, y agregó: “Yo quiero que la bebe esté bien, que sea feliz, que tenga un futuro, como hubiese querido mi hijo”.
Es que Norma cree fervientemente que así lo hubiera querido su hijo, quien estaba “muy ansioso y re contento” con la noticia del embarazo que lo iba a convertir en papá por primera vez. “Mi hijo la amaba desde la panza, él me decía- me late el corazón de alegría-“, recordó.
Por el momento, la Justicia pidió un ADN para corroborar la identidad de la menor, y así dar lugar al reclamo de la familia Ledesma, que de cumplirse, sería Débora, la hermana del joven asesinado, la responsable, ya que cuenta con el ingreso y el lugar para poder hacerse cargo. Por su parte, Norma expresó que ella no pierde las esperanzas que se haga Justicia, y manifestó que “dependerá de los jueces”.