Juicio a los rugbiers: los padres que nunca pidieron perdón

Juicio a los rugbiers: los padres que nunca pidieron perdón

Esta semana comenzó el juicio contra los 8 rugbiers que atacaron y mataron a traición a Fernando Báez Sosa. El foco está puesto en los padres quienes nunca pidieron perdón por el hecho.

Esta semana comenzó el juicio contra los 8 rugbiers que atacaron y mataron a traición a Fernando Báez Sosa. 

El foco está puesto en los padres, quienes nunca pidieron perdón por el hecho. 

En la penitenciaría, los padres se muestran esquivos, con anteojos negros y nunca mostraron un arrepentimiento: nunca pidieron perdón.

El padre de Máximo Thomsen, el principal acusado, señaló en algún momento “estamos destrozados” pero nunca pidió disculpas.

Los hijos de estos padres y madres, mataron a traición a un joven que estaba afuera de un boliche. Dejaron a sus padres sin su único hijo.

¿Cómo sigue la cuarta jornada del juicio a los rugbiers?

La cuarta jornada del juicio a los ocho rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa en Villa Gesell incluye este jueves los testimonios de efectivos policiales que intervinieron frente al boliche minutos después de la agresión de los imputados, testigos del hecho, una joven turista que asistió a la víctima y dos comerciantes que estaban a pocos metros del lugar del hecho en la madrugada del 18 de enero de 2020.

Fuentes judiciales indicaron que, luego de las tres primeras audiencias del proceso oral, en las que brindaron declaración los padres de la víctima, Graciela Sosa Osorio y Silvino Báez, una docena amigos, policías, custodios del local bailable, y el remero Pablo Ventura y su padre, otros 12 testigos se presentan este jueves desde las 9 ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) de Dolores.

En primer término declararán cuatro efectivos policiales afectados al Operativo Sol en el verano 2020 y que llegaron al lugar del hecho minutos después de que Báez Sosa fuera atacado

El patovica del boliche: nunca vi algo igual

El miércoles, en el juicio contra los 8 rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa en la madrugada del 18 de enero del 2020 en Villa Gesell a la salida de un boliche.

En esta tercera jornada habló Pablo Ventura, un joven que fue señalado por los rugbiers como el autor del crimen, pero que en realidad no tenía nada que ver, y Alejandro Muñoz, el jefe de seguridad del boliche Le Brique, donde se originó la pelea.

Muñoz dijo: “Nunca vi nada igual, era saña. Hace 20 años que trabajo de esto y nunca vi nada igual, todo patadas“, dijo llorando y aseguró que estuvo “cuatro días sin dormir”. 

Muñoz es robusto y mide 2,03 metros de alto. No obstante, tuvo que pedir ayudar para sacar a Máximo Thomsen del boliche porque estaba fuera de sí. 

Muñoz dijo que al instante lo llamaron, salió a la puerta y ahí vio “cómo se turnaban” los rugbiers para pegarle, sobre todo patadas. Incluso después que le dieron la primera, cuando “Fernando no se levantó más”.

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