El robo ocurrió en Rosario. Conoció a la mujer hace un año y la invitó a su casa. Un vecino lo tuvo que rescatar cuando escuchó los gritos. Tenía las manos atadas con una soga.
Un argentino, de Rosario, Santa Fe, que pretendía tener una cita con una joven que conoció hace un año, terminó de la peor manera: atado y sin sus dólares.
El vecino que lo rescató señaló: “Tenía las manos tan atadas que tuvo que cortar la soga con una tenaza”.
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Mariano relató al medio TN como fue su experiencia con esta mujer que resultó ser parte de una banda de ladrones.
El hombre explicó que esa noche intercambiaron teléfonos y prosiguió: “Volvimos a vernos una sola vez, en un café. Después perdimos el contacto”, reveló Mariano, que no se extrañó al recibir un nuevo mensaje de ella.
Y continuó: “La invité a mi casa y llegó cerca de las 14 del sábado. Tomamos unos mates, preparamos algo para comer y luego dormimos la siesta. Nos despertamos y me dijo que tenía ganas de tomar un fernet, así que fuimos a un supermercado a comprar algunas cosas y volvimos”.
Durante el encuentro, él precisó que la joven, llamada Jessica y apodada “Luli”, se exhibió de buen humor y desenvuelta. “No hubo nada extraño. Quizá vi otra personalidad en relación a la que había conocido, pero todo normal”, dijo.
Los Exterminators y lo peor
El joven aclaró: “Le dije de poner una película y nos tiramos en el sillón a ver Exterminators II, con Emilio Disi y Guillermo Francella. Fue ahí, mientras veíamos la película, que percibí algo raro”.
Cuando veían la película, Mariano notó algo raro y aclaró: “no soltaba el celular”.
“Estaba inquieta, incómoda, mientras respondía mensajes. Le prestaba poca atención a la película y mantenía su vista en el teléfono. Su concentración hacia lo que transcurría en la pantalla era nula”, dijo.
Salió a sacar la basura y lo sorprendieron tres delincuentes
En un momento, cerca de las 23, Mariano abrió la puerta de su casa para sacar la basura.
Luego de salir a dejar la basura, cuando giró para ingresar nuevamente a su casa, dos hombres y una mujer lo sorprendieron a los empujones, obligándolo a ingresar en su propiedad.
Mariano señaló que tras ser golpeado, lo ataron de pies y manos y le colocaron una venda los ojos: “Vi a uno armado. Otro me dijo que si me sacaba la venda era boleta”.
Mariano tenía dinero de una indemnización que había pasado a dólares. “Me dieron un dinero que rápidamente lo cambié a dólares para tener un ahorro. Me gané esa plata con mucho sacrificio”, indicó la víctima.
Eran, en total, 800 dólares y más de 100 mil pesos ubicados guardados en un cajón. “Nunca les dije que había perdido un trabajo o que tenía ese dinero. Sin embargo, lo encontraron. Yo no tenía miedo, lo único que quería es que mi perrita no saliera lastimada”, recordó Mariano.
El joven aclaró: “Se llevaron mi celular, así que no tengo forma de contactarla. Instagram no uso y en Facebook no la tengo. Solo puedo aportar que tiene un tatuaje en la garganta y otro en el pómulo derecho”.
Por estas horas, sus vecinos se acercan para proveerle comida y dinero hasta que logre encontrar un trabajo y pueda establecerse nuevamente. “Siempre la luché solo. Mis papás fallecieron y me dediqué a trabajar, siempre con mucho sacrificio. Hoy estoy sobreviviendo gracias a los vecinos”.