La víctima de 23 años denunció que fue encerrada en una garita de control caminero, donde dos efectivos policiales, de 35 y 40 años, abusaron sexualmente de ella, en una ruta de la localidad cordobesa de Brinkmann.
Una agente de 23 años denunció que fue encerrada en una garita de control caminero, donde dos efectivos policiales, de 35 y 40 años, abusaron sexualmente de ella, hecho que, según la denuncia, ocurrió en una ruta de la localidad cordobesa de Brinkmann.
La denuncia se había formalizado ante el fiscal de Delitos Complejos de la ciudad de San Francisco y luego derivada, por cuestión de competencia jurisdiccional, al fiscal de la localidad de Morteros, Juan Ávila Echenique. Este fiscal caratuló a la causa como “abuso sexual simple, agravado por la función y condición de jerarquía superior“.
La denuncia de la mujer policía, según lo que se conoce hasta el momento, sostiene que junto a los dos denunciados cumplía guardia en un puesto de control policial caminero en las cercanías de Brinkmann, en la intersección de las rutas 1 y 7.
Según la denunciante, en ese lugar fue encerrada en la garita por sus dos compañeros y manoseada hasta que pudo liberarse el ataque, escapar y más tarde hacer la denuncia ante la policía y en la sede judicial de San Francisco.