Dijo que explotó el celular de su esposa en un accidente, pero ahora lo imputaron por femicidio en Córdoba

Dijo que explotó el celular de su esposa en un accidente, pero ahora lo imputaron por femicidio en Córdoba

Investigación policial

La versión inicial de Gerardo Luis Gasparutti sobre la muerte de María Lucila Pagani quedó desmentida por las pericias. El hombre había asegurado que un teléfono móvil provocó el incendio del auto, pero los investigadores hallaron rastros de combustible y contradicciones en su relato.

Gerardo Luis Gasparutti fue detenido en Córdoba e imputado por homicidio calificado por el vínculo tras la muerte de su esposa, María Lucila Pagani. El hecho ocurrió el 14 de junio en la Ruta Provincial E-53, cuando el Renault Sandero en el que viajaban se despistó y terminó envuelto en llamas. Pagani, de 47 años, sufrió quemaduras graves y murió cuatro días después en el Instituto del Quemado. Gasparutti, de 43, resultó con lesiones menores y declaró que el incendio se había originado porque explotó el celular que ella estaba cargando”.

Esa versión fue difundida en los primeros días, pero las pericias de Bomberos la descartaron. No se encontraron restos de teléfono ni cables dentro del vehículo, pero sí un olor compatible con líquido combustible. La fiscal Liliana Copello señaló que “las pruebas recolectadas hasta el momento permiten descartar la versión inicial y sostener la hipótesis de un hecho intencional”. Además, testigos declararon que tras el despiste Gasparutti no intentó abrir el auto para rescatar a su esposa del fuego, lo que reforzó las sospechas sobre su relato.

El abogado defensor, Lucas Sonzini, rechazó la acusación y afirmó: “Él no fue el asesino. Era el marido de esta señora, padre de un chico de 11 años. Tenían una relación normal como cualquier otra”. También sostuvo que “para mí esto ha sido un accidente de tránsito común y corriente, con una gravísima tragedia que ahora se está duplicando”.

María Lucila Pagani era licenciada en Letras por la UBA y trabajaba como docente e investigadora en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Córdoba. Se desempeñaba en la Prosecretaría de Relaciones Internacionales y en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, además de integrar la Comisión Interclaustros de Derechos Humanos. Su muerte generó profundo pesar en el ámbito académico. Desde la UNC expresaron: “Lucila era una referente en nuestra comunidad, siempre dispuesta a acompañar y a construir espacios de reflexión”.

Gasparutti, por su parte, es nutricionista y magíster en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Se desempeñaba como director de las carreras de Nutrición y Tecnología de los Alimentos en la Universidad Siglo 21 y dictaba cátedras de Bromatología y Tecnología Alimentaria.

La investigación judicial continúa bajo secreto de sumario, mientras se esperan nuevas pericias para esclarecer cómo se produjo el incendio que terminó con la vida de Pagani.

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