Gonzalo Nehuén Sánchez Sosa, de 19 años, llegaba a celebrar la navidad en casa de una de sus tías, cuando un auto le arrebató en un segundo su vida. La palabra de su mamá pidiendo concientización sobre “autismo, respeto y velocidad urbana”
“Mi sobrino era amado por su ternura y bondad” dice la artista plástica Jimena Paris, cuyo dolor infinito asomaba en cada oración que le dedicaba a su sobrino Gonzalo Nehuén, que este fin de semana tan especial, moría atropellado al llegar a la cena de Navidad en la casa de la hermana melliza de Jimena y tía también de Gonzalo.
“Alto, largo, flaco, con movimientos lentos y algo torpes (media más de 1,80)” así empezaba el relato estremecedor de Jimena, que contó con exactitud como ocurrió el suceso que terminó con la vida de su amado sobrino.
Gonzalo tenía síndrome de asperger, un trastorno del espectro autista, condición que “lo hacía muy sensible a los ruidos y movimientos rápidos de vehículos”, como dejaba en claro Jimena y también destacando que esa noche (la del 24 de diciembre) “vestía ropa clara”. “Tuvo que haber pasado muy rápido el señor que pasó en un auto y lo atropelló, porque sino es inexplicable no haber visto a un joven alto con movimientos saltarines y lentos pasar por el medio de la calle”, decía su tía, sin comprender como el conductor no vio al chico.
Devastada por el dolor, Jimena Paris aprovechó la publicación que le dedicó en Facebook, para desmentir que su sobrino hubiera sufrido una crisis por los fuegos artificiales, en más destacó que esa noche no tuvo ninguna crisis, aunque sí reconoció que padecía ataques de epilepsia.
“Repito, en la noche del 24, no tuvo ninguna crisis, simplemente salió del auto a las 22, con entusiasmo en busca de encontrar la puerta de la casa de su tía (mí hermana melliza) donde esperaría tener la cena de Navidad.

Su mamá: “Gonza nos está enseñando que debemos detenernos”
“El estruendo del impacto fue tan grande que mi hermana mayor, su mamá, pensó que habían chocado dos autos. En la cuadra dónde ocurrió (en la Sexta Sección de Ciudad de Mendoza), fueron testigos de esto muchos vecinos, esas personas en lugar de cenar por la navidad empezaron a orar. Muchas oraciones sin parar. Algunos medios dijeron mi sobrino tuvo una crisis haciendo de la víctima el culpable. No señores, hablemos en serio, el accidente fue un accidente vial, producido por exceso de velocidad del conductor”, seguía relatando Jimena.
Su mamá Adriana, accedió en exclusiva a hablar con ElNueve.com, “mi hijo manifestó que le molestaban los ruidos de las fiestas, pero lo que pasó está vinculado con la velocidad urbana, no puedo hablar más sobre el hecho porque la causa está judicializada (el conductor estaría detectado)”, decía llegando la medianoche del domingo 26 a horas de enterrar a su hijo en el parque de descanso. “El clima festivo de fin de año se ha convertido en un acelere que nos daña a cada persona, Gonza nos está ensañando que debemos detenernos”.

Gonzalo por Chanti
Amigo de la familia, el dibujante mendocino Chanti, quiso rendir homenaje a Gonzalo eternizándolo en un bello dibujo donde se ve a Gonzalo con alas azules, el color bandera de la concientización sobre el abordaje del autismo. “Gonza nos enseñó que estamos naturalizando la contaminación sonora visual y el acelere y eso no es saludable para nadie. Él se sentía muy identificado con “Doctor Milagro” (la novela turca que emite canal 9, donde su protagonista es un médico con autismo), porque Alí (su protagonista) muestra el daño que ocasiona la sobre estimulación sensorial a la que estamos sometidos cotidianamente y la naturalizamos”, decía su mamá.
Sobre la personalidad de su hijo agregaba, “era fan del arte y la ciencia, analizaba y creaba figuras realistas de animales mitológicos y humanos”. “Era un talentoso, dibujante, escultor, algo que destacaban artistas reconocidos”
¡Vamos Gonza!
Con una fortaleza conmovedora, su mamá aún tiene fuerzas para contar que esa noche del 24, cuando su hijo fue atropellado, vecinos de la sexta sección cercanos a la casa de su tía donde debía llegar a cenar, dejaron sus casas y la cena familiar y salieron a la calle a acompañar a la familia. ¡Vamos Gonza!, ¡Fuerza vos podés!” le decían y se ponían a orar desde la fe de cada persona. “Fue ecuménico” relata su mamá mientras contiene a los hermanos de Gonzalo. Sin dudas una familia que pide observar la velocidad que emprenden los conductores y el pedido de justicia por la vida que le arrebataron a su hijo.
“Todos te honramos y dedicamos palabras de gratitud por tu nobleza, perseverancia, inocencia, alegría, ocurrencias, pureza y transparencia. Fuiste ejemplo de impecabilidad, y grandeza. Como pocas veces se ve, en un entierro al despedirte todos te aplaudimos. ¡Grande Gonza!, bien merecido. El cielo está de fiesta recibiendo un ser humano ejemplar. Gracias por tanto”, agregaba su tía.
Nota: Marina Correa