Se trata de Brian Nahuel Gatica Lorca (21) y José Ariel Chacón Giménez (38). Escaparon tras romper la parte inferior de la reja del calabozo.
Dos hombres que estaban detenidos en la Comisaría 36 de Las Heras, ubicada en la calle Lisandro Moyano 2331, escaparon el jueves tras romper la parte inferior de la reja del calabozo. Huyeron hacia lo zona del Campo Histórico El Plumerillo. Se trata de Brian Nahuel Gatica Lorca (21) y José Ariel Chacón Giménez (38), oriundos de los barrios Cinco Mil Lotes y 20 de Julio, respectivamente.
Hasta la tarde de este domingo, personal de Investigaciones y de la Policía de Mendoza no habían logrado dar con su paradero. Se cree que estarían escondidos en Las Heras. En un primer momento se los ubicó en el barrio Santa Teresita, de ese departamento, pero lograron escabullirse sin ser detenidos.
Según informó el periodista Exequiel Ferreyra de Diario El Sol, el caso generó una investigación interna ordenada por la cúpula de la dependencia y también en la Inspección General de Seguridad (IGS), que busca determinar si hubo responsabilidad o connivencia de los policías que se encontraban cumpliendo funciones al momento de la evasión.
Uno de los detenidos está acusado por robo y el otro por encubrimiento. Formaron parte de un grupo de cuatro presuntos ladrones. Habían sido trasladados a la Comisaría el jueves porque iban a ser imputados.
Perfiles de los buscados
Brian Nahuel Gatica Lorca es conocido en Las Heras, lo describen como un joven problemático. En el cuello tiene tatuada una corona y en el pecho nombres como Vero y Ángel, además de un rosario y un dólar y el símbolo del infinito.
En abril del 2020, en plena pandemia por coronavirus, estuvo sospechado de ingresar con fines de robo en una casa de El Algarrobal con una escopeta e intentó accionarla contra un menor pero el disparo no salió.
Por su parte, José Ariel Chacón tiene 38 años y es oriundo del barrio 20 de Julio. Lo marcan como autor y partícipe de una serie de hechos o delictivo contra la propiedad, contaron fuentes policiales.
Tiene tatuada una calavera con un cuchillo en la espalda, un dragón y la palabra “madre” en el abdomen.