Agustina Paéz fue filmada saliendo de un bar de Ipanema mientras imitaba a un mono y gritaba expresiones racistas; según su relato, reaccionó de esa manera después de que empleados del local se tocaran sus partes íntimas frente a ellas y las grabaran durante una discusión por un sobreprecio en la cuenta de las consumiciones de esa noche.
Una abogada argentina de 29 años, identificada como Agostina Páez, quedó detenida en Río de Janeiro luego de ser acusada de realizar gestos racistas contra empleados de un bar en Ipanema. El episodio fue registrado en video y rápidamente se viralizó, generando un fuerte repudio en Brasil y en la Argentina.
Las imágenes muestran a la joven imitando a un mono y gritando expresiones ofensivas durante una discusión con el personal del local. La Justicia brasileña consideró que se trató de un caso de injuria racial, delito que en ese país tiene penas severas. Como medida cautelar, se le retuvo el pasaporte y se le colocó una tobillera electrónica, lo que le impide regresar a la Argentina mientras avanza la investigación.
En declaraciones a medios locales, Páez reconoció su error y expresó su angustia: “Estoy arrepentida y muerta de miedo”. Según su versión, el conflicto comenzó por un reclamo en la cuenta y derivó en una reacción desmedida: “Se agarraban los genitales frente a nosotras y nos filmaban. Yo reaccioné mal”, explicó.
El caso generó repercusión inmediata tanto en Brasil como en Argentina. La modelo y activista Anamá Ferreira fue tajante: “La quiero presa. No se puede permitir que alguien venga a otro país y ofenda de esa manera”. Sus palabras reflejan la sensibilidad social frente a este tipo de gestos discriminatorios.
La Cancillería argentina confirmó que el consulado en Río de Janeiro acompaña a la joven en el proceso. “Nuestro rol es garantizar que se cumpla el debido proceso y brindar asistencia consular”, señalaron fuentes oficiales, aclarando que no intervienen en la causa judicial pero sí en la defensa técnica.
El abogado Sebastián Robles, representante de Páez en Argentina, detalló que ya se conformó un equipo legal en Brasil: “El estudio jurídico Roitman y Asociados en Río de Janeiro va a representarnos allá dentro de la investigación penal. Necesitamos urgente entrar en la investigación para que se cumpla el debido proceso”.
Especialistas en derecho penal remarcan que la injuria racial es considerada un delito grave en el país carioca y puede derivar en condenas de prisión.