La actriz y conductora enfrenta un proceso judicial clave tras años de denuncias mediáticas. El acusado es el empresario gastronómico Claudio Contardi, con quien estuvo casada ocho años y tuvo dos hijos.
Este miércoles comenzó el juicio oral y público contra Claudio Contardi, empresario gastronómico y exesposo de la actriz y conductora Julieta Prandi, quien lo acusa de haber ejercido violencia de género y abuso sexual durante la relación que mantuvieron por más de una década.
El caso, que involucra a una figura reconocida del espectáculo argentino, pone en evidencia una problemática mucho más profunda que atraviesa a muchas mujeres en silencio: el abuso puertas adentro del hogar.
Prandi, visiblemente conmovida pero firme, declaró ante los medios: “Es horrible tener que revivir todo lo que viví. Pero es necesario. Esperé mucho tiempo para que la justicia escuche, para que actúe. Estoy fuerte para afrontar esto, aunque eso no significa que no esté rota. Ya me rompieron, pero igual voy a buscar justicia”.
La conductora explicó que tuvo que atravesar pericias y reiteradas instancias de revictimización, mientras que su expareja se amparó en sus derechos para negarse a declarar o ser evaluado. “Nosotras debemos contar una y otra vez lo que vivimos, mientras ellos pueden elegir callar“, expresó con dureza.
El proceso judicial llega luego de varios años en los que Julieta Prandi habló públicamente sobre las agresiones físicas, psicológicas y sexuales que asegura haber sufrido durante su matrimonio con Contardi, de quien logró separarse en 2019 tras años de convivir bajo un entorno violento. También lo denunció por estafa.
La relación de la actriz conductora y el empresario gastronómico
Prandi y Contardi comenzaron su vínculo en el año 2000, se separaron por primera vez en 2004 y retomaron la relación años después. Se casaron en 2011 en una ceremonia que incluso fue transmitida por televisión en el programa conducido por Gerardo Rozín. Tuvieron dos hijos.
Durante años, la pareja fue vista en medios y programas de entretenimiento, incluso en entrevistas con Susana Giménez, donde mostraban una imagen de familia feliz. Sin embargo, en privado, la realidad habría sido muy distinta.
“Confío en la justicia, en mis abogados y en que este juicio sirva no solo para mí, sino para todas las mujeres que todavía no se animan a hablar”, aseguró Julieta en declaraciones a la prensa.
El juicio apenas comienza y se espera que avance con testimonios clave y nuevas pruebas.