Los precios de la carne vacuna volvieron a subir en Argentina y ya acumulan incrementos de hasta 20% en Mendoza y 37% en otras provincias. Carniceros y consumidores advierten caída del consumo y mayor búsqueda de alternativas como pollo y cerdo.
La llegada de fin de año vino acompañada de una nueva preocupación para los consumidores: el aumento del precio de la carne, que ya impacta en los bolsillos y anticipa un cierre de 2025 con tensiones en el mercado interno. En Mendoza, la suba acumulada ronda el 20%, mientras que en otros puntos del país alcanza el 37%, según referentes del sector.
Edgardo Fretes, titular de la Cámara de Abastecedores de Carne de Mendoza, explicó que la situación responde directamente a la oferta y la demanda, condicionada hoy por un factor clave: la exportación. “Estados Unidos atraviesa un problema de stock ganadero y subió sus precios internos. Eso abrió la puerta para que Argentina incremente el envío de carne a ese mercado”, detalló.
A esto se suma que, aunque disminuyó levemente en las últimas semanas, sigue entrando carne de Brasil —unas 30 toneladas semanales—, lo que altera el equilibrio local. “Es difícil que los precios bajen de acá a las Fiestas. El mercado buscará su techo y un nuevo punto de equilibrio”, agregó Fretes.
Menos consumo y compras más ajustadas
En un relevamiento por carnicerías mendocinas, los comerciantes coincidieron en que el consumo cayó a la mitad respecto de años anteriores. “La gente compra menos y compara más. Nosotros ajustamos los precios solo cuando nos sube el gancho, pero muchas veces absorbemos parte del aumento hasta que es insostenible”, dijo un carnicero del Gran Mendoza.
Los consumidores, por su parte, aseguran que recorren varios comercios para conseguir mejores valores. “Antes se compraba más. Ahora llevás un poco de asado y te quedás con hambre. Termino comprando pollo o cerdo porque rinde más”, comentó una vecina.
Los cortes más vendidos y sus precios actuales
Según el registro de carnicerías y consumidores, estos son los cortes más buscados y sus valores promedio:
-
Carne picada: entre $8.500 y $12.000
-
Nalga y bola de lomo: desde $15.600 a $19.500
-
Asado de tira: entre $10.350 y $16.000
-
Vacío y matambre: entre $11.000 y $15.000
-
Roast beef: entre $10.300 y $17.000
Ante este escenario, el pollo y el cerdo se consolidan como alternativas más accesibles, especialmente para las Fiestas.
Las proyecciones del sector muestran una leve baja en el consumo total de carnes para este año:
-
Carne vacuna: de 48,5 kg por persona en 2024 a entre 49 y 50 kg proyectados para 2025
-
Pollo: de 49,3 kg a 47 kg
-
Cerdo: de 17-18 kg en 2024 a una estabilización en 18 kg para 2025
En total, el consumo anual por persona pasaría de 115 kg en 2024 a 114-115 kg en 2025, evidenciando una reducción moderada, pero sostenida.
Mientras tanto, los consumidores se preparan para un diciembre en el que buscar precios, comparar y cambiar hábitos de compra parece ser la regla. Y la gran incógnita es si la carne encontrará, finalmente, ese “techo” del que advierten los especialistas, o si los aumentos seguirán presionando al mercado justo antes de las Fiestas.