Este incremento, que ronda entre el 2,4% y el 3%. Con este aumento, el acumulado anual alcanza un 94,75%.
Diciembre comenzó con una nueva suba en el precio de los combustibles y las subas no dan tregua a los consumidores. Este incremento, que ronda entre el 2,4% y el 3%, fue liderado por YPF, donde la nafta súper pasó de $1.081 a $1.107 por litro, mientras que la Infinia escaló de $1.321 a $1.352.
Con este aumento, el acumulado anual alcanza un 94,75%.
Los aumentos no solo afectan el bolsillo de los automovilistas, sino que generan preocupación en sectores como el agro y la logística, altamente dependientes del transporte. “Cada vez que aumenta la nafta, suben los precios de los alimentos y otros productos básicos. Esto es un ciclo que afecta a todos”, dijeron.
Aunque los usuarios intentan adaptarse, el impacto se siente. “Gastamos cerca de $20.000 por semana en combustible. Lamentablemente, uno se acostumbra porque no queda otra”, expresó una conductora.
Caída en el consumo de combustibles
Pese a los aumentos, las ventas de naftas y gasoil de mayor calidad cayeron un 8,8% interanual en octubre, según la Secretaría de Energía. Sin embargo, en términos mensuales, el consumo mostró un leve repunte del 7,57%, reflejando la demanda sostenida en un contexto inflacionario.
Con la expectativa de que otras marcas como Shell, Axion y Puma sigan los pasos de YPF, el panorama para diciembre se complica. Este mes suele ser más inflacionario debido a las fiestas y la presión sobre el consumo.
“Cada vez que sube la nafta, se siente en todo lo demás. Es un círculo del que no podemos escapar”, dijo un consumidor.