La tormenta de este miércoles hizo estragos en zonas cultivadas de aceitunas y uvas. Productores temen nuevas tormentas.
Por segunda vez en la temporada, una fuerte tormenta de granizo afectó a Junín e hizo destrozos en los cultivos de uvas y aceitunas. Durante más de una hora, la piedra arrasó con la producción local. Vecinos y trabajadores de la zona calificaron a la tormnat como “brutal”.
Walter Cerrone, productor local, relató a Noticiero 9: “Esto fue ayer, alrededor de las 17 horas. Estábamos cosechando acá en la propiedad cuando vimos que se armaba un núcleo grande en el cielo. Era muy complicado, y en cuestión de minutos cayó piedra de un tamaño monstruoso. El daño fue terrible. Calculamos que perdimos un 50% de la producción“. Además, destacó que no es la primera vez que enfrentan una tormenta de este tipo, pero que “de esta magnitud” no había ocurrido en los últimos años.
El impacto fue especialmente grave en las uvas, que aún necesitaban varias semanas de maduración. “No vamos a llegar a la fecha. La humedad está haciendo que se pudra todo. Sacudís una cepa, y se cae toda la fruta. Es desesperante porque las bodegas prácticamente no aceptan uvas dañadas o golpeadas“, explicó Cerrone. En cuanto a las aceitunas, señaló: “Nos falta más de un mes para cosecharlas, pero con esta piedra ya no sirve. Las pérdidas son totales”.
La situación se complica aún más por el precio actual de la producción, que los agricultores califican como insuficiente para cubrir los costos de cosecha, transporte y acarreo. “El precio de la uva es una vergüenza. Estamos al mismo nivel que hace dos años, pero los costos han subido muchísimo. Muchas bodegas ni siquiera quieren la uva porque tienen stock de vino. Esto nos está llevando al límite”, expresó Cerrone.
Desde el municipio de Junín, el funcionario Gustavo Gil aseguró que se están tomando medidas para apoyar a los productores. “Primero, agradecemos a los dueños de las fincas por recibirnos y mostrarnos su realidad. Ya habilitamos un sistema digital para que los afectados puedan realizar las denuncias correspondientes y así gestionar la ayuda necesaria. El intendente Mario Abed está recorriendo las zonas más afectadas para evaluar la situación y coordinar acciones“, señaló Gil.
Sin embargo, el panorama sigue siendo incierto, ya que el pronóstico meteorológico anuncia la posibilidad de nuevas tormentas. “Tememos que vuelva a caer granizo. No sabemos si vamos a poder terminar de cosechar”, afirmó Cerrone. Mientras tanto, la comunidad agrícola de Junín enfrenta no solo las pérdidas económicas, sino también la incertidumbre sobre el futuro de su producción. “La vitivinicultura en Mendoza se está perdiendo”, lamentó el productor. “Nosotros, los pequeños productores, seguimos trabajando, pero cada vez es más difícil sostenernos“.